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22 octubre 2021
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El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU emite sus hallazgos sobre Brasil, Panamá, Francia y España
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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Panamá
En septiembre de 2015, Panamá adoptó mediante Decreto Ejecutivo la Agenda 2030 y los ODS como parte de su agenda de desarrollo nacional y creó una comisión de apoyo y seguimiento para su implementación. En 2016, presentó su primer Reporte Voluntario ante la Asamblea de las Naciones Unidas en el que presentó sus líneas estratégicas para avanzar en la Agenda 2030 y alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La República de Panamá ha mostrado un liderazgo decidido desde septiembre 2015 impulsando acciones que contribuyan a alcanzar la Agenda 2030 buscando la alineación de esfuerzos con todos los sectores de la sociedad.
En 2017 a través de la Concertación Nacional para el Desarrollo y el Sistema de las Naciones Unidas, el Gobierno de Panamá presentó su Plan Estratégico Nacional con Visión de Estado alineando las acciones sociales prioritarias para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En la actualidad, el Gobierno Nacional sigue trabajando decididamente junto a diversos sectores de la sociedad civil, sector privado, gobiernos locales, organismos internacionales y la academia para avanzar en la Agenda 2030, alineando esfuerzos con una visión de estado compartida.
Comunicado de prensa
04 marzo 2021
Las mujeres, niñas y adolescentes en Panamá continúan viviendo en desventaja y vulnerabilidad
Las mujeres, niñas y adolescentes en Panamá están en mayor situación de vulnerabilidad y desventaja en materia de violencia basada en género, empoderamiento económico, seguridad alimentaria, participación política y representatividad.
Esta es la conclusión que presenta el nuevo “Perfil de Género de Panamá”, una herramienta global elaborada por ONU Mujeres y que en Panamá acoge el Grupo Interagencial de Género, con la participación de 5 de las agencias, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas (FAO, PNUD, UNICEF, UNFPA y ONU Mujeres) y la colaboración de la Oficina de la Coordinación Residente de las Naciones Unidas.
El Perfil de Género brinda un panorama intersectorial de la situación actual de las mujeres, niñas, adolescentes y jóvenes en Panamá, es una herramienta y referente para un análisis transversal que aporta en comprender mejor la situación, condición y posición en la que se encuentran; que las coloca en ocasiones en situaciones de discriminación o desventaja. El perfil aborda la visión de diversos sectores como la academia, activistas, defensoras de Derechos Humanos, además de tomadores y tomadoras de decisión. Este análisis permite elaborar políticas públicas con un fuerte enfoque de género, que aporte en el logro de la igualdad.
La igualdad de género no es sólo un derecho fundamental, sino que es uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y sostenible. Si bien, en las últimas décadas se han producido importantes avances en la situación y condición de las mujeres, adolescentes y las niñas en el mundo, en general y en Panamá, en particular, los efectos de la pandemia por la COVID-19 pudieran estar revirtiendo estos logros y agravando las desigualdades existentes. Esto insta a los gobiernos a prestar atención a estas situaciones, a poder medir sus impactos y establecer políticas públicas, planes programas y respuestas articuladas, basadas en estándares de calidad, que permitan mitigar el impacto negativo de la pandemia en las mujeres y en todas las etapas de su ciclo de vida.
El Grupo Interagencial de Género del Sistema de las Naciones Unidas implementó, a través de una consultoría, el proceso de construcción del perfil de país de género, brindando asesoría estratégica y acompañamiento técnico. Así mismo, también se ha contado con los aportes de las contrapartes nacionales del Estado: el Instituto Nacional de la Mujer (INAMU), el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), las organizaciones de mujeres de la Sociedad Civil y las instituciones académicas, entre otras.
El perfil de género de Panamá aborda siete dimensiones: igualdad de género, política, económica, social, ambiental, el rol del Sistema de las Naciones Unidas; además de las líneas de acción, efectos y áreas prioritarias.
El jueves 4 de marzo a las 8:30 de la mañana, El Grupo Interagencial de Género estará realizando la presentación en una jornada que contará con la participación de la Ministra de Desarrollo Social María Inés Castillo, la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas y las y los representantes de las agencias que participaron en la elaboración del documento. La transmisión podrá ser seguida vía Zoom: bit.ly/3q41mKg
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Comunicado de prensa
24 febrero 2021
Gobierno de Panamá y ONU firman Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible para el periodo 2021 -2025
El Gobierno de Panamá y el Sistema de las Naciones Unidas firmaron hoy el Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible para el periodo 2021–2025 que tiene como objetivo contribuir a la reducción de desigualdades sociales, económicas y territoriales existentes en el país, para que todas las personas, especialmente las más rezagadas puedan gozar de una vida digna y sin violencia.
El Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible fue firmado por la Canciller de la República, Erika Mouynes y la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Panamá Cristian Munduate y contó con la participación virtual de todos los jefes y jefas de agencias, fondos y programas de las Naciones Unidas en Panamá.
Este instrumento está estructurado en cuatro áreas de trabajo que son 1. Igualdad e inclusión social, económica y ambiental; 2. Gobernanza, institucionalidad, ciudadanía y justicia; 3. Cambio climático, gestión integral ambiental y Reducción de riesgos de desastres; 4. Prevención de violencias y protección de derechos humanos cuyos resultados esperados están interrelacionados y se fortalecen entre sí con el fin de alcanzar transformaciones estructurales que tengan un impacto positivo en la vida de todas las personas en Panamá.
La definición de estas cuatro áreas de trabajo son el resultado de un proceso participativo amplio organizado por el Sistema de las Naciones Unidas con la colaboración del Ministerio de Relaciones Exteriores. En las reuniones de trabajo realizadas entre noviembre de 2019 y febrero de 2020 - participaron más de 150 personas representantes del Gobierno, academia, sector privado, así como organizaciones de la sociedad civil, entre otros.
Durante el acto, la Canciller de la República, Erika Mouynes dijo “ahora más que nunca debemos ser beligerantes en la lucha contra la desigualdad y aprovechar los mecanismos de cooperación que impulsan una justicia social que traerá un país más inclusivo y sostenible”.
Cristian Munduate, Coordinadora Residente de las Naciones Unidas afirmó “que este instrumento es la principal herramienta de trabajo de la ONU para contribuir a la reducción de todas las desigualdades existentes en el país y que afectan la vida de las personas, especialmente, aquellas que viven en condiciones de mayor vulneración de derechos”.
Munduate explicó que es vital que todas las personas en Panamá puedan ejercer sus derechos humanos, tener acceso a servicios sociales y de protección, tener un acceso justo y equitativo a la justicia y vivir libre de toda forma de violencia incluyendo la violencia contra los niños, niñas y la violencia de género.
A través de este nuevo Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible, las Naciones Unidas, a través de sus diversas agencias, fondos y programas, acompaña al Gobierno de Panamá para avanzar en las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y además no perder los logros alcanzados producto de los nuevos desafíos generados por el COVID-19.
El Marco de Cooperación fue firmado por más de 20 agencias, fondos y programas de la ONU en Panamá.
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Historia
24 noviembre 2020
La ONU contribuye con ayuda humanitaria para atender la emergencia generada por Eta y Iota en Panamá
Para la región de América Latina y el Caribe, el mes de noviembre ha dejado una estela de daños y dolor tras el paso de los huracanes Eta y Iota, afectando directa e indirectamente a 5.2 millones de personas en 9 países de América Latina.
En Panamá, el 3 y 4 de noviembre mientras la población panameña seguía luchando para afrontar la pandemia del COVID-19, las intensas lluvias generadas por el desplazamiento del huracán Eta ocasionaban desbordamientos de ríos, deslaves y derrumbes en varios puntos del país, siendo la región norte la más afectada, entre éstas las provincias de Chiriquí, Bocas del Toro y la Comarca indígena Nägbe Buglé.
La semana siguiente mientras el Gobierno de Panamá continuaba atendiendo la emergencia, el huracán Iota genero fuertes lluvias que afectaron a la población que vive en la provincia del Darién, en la región fronteriza con Colombia.
Los huracanes Eta y Iota no tocaron suelo panameño, pero la huella de dolor y destrucción fue amplia, decenas de vidas humanas perdidas, personas desaparecidas, miles de personas que perdieron sus hogares, caminos de producción intransitables, acueductos comunitarios dañados, así como miles de dólares en pérdidas para el sector agrícola.
En Panamá, las imágenes eran desoladoras, pero los rescates llenaban de esperanza a la población panameña, mientras las autoridades nacionales, rápidamente activaron los protocolos de rescate y atención a las comunidades y regiones más afectadas, especialmente, a las personas y familias, muchos con niños y niñas pequeños que han tenido que abandonar sus tierras y sus hogares, para ser reubicados en albergues temporales.
El Sistema de las Naciones Unidas en Panamá, en apoyo a los esfuerzos del Gobierno de Panamá, y a través del ACNUR, FAO, ONU Mujeres, OIM, PNUD, UNOPS y UNICEF, realizó entregas de diversos insumos y productos de primera necesidad para atender la emergencia.
Para Cristian Munduate, Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Panamá, los Objetivos de Desarrollo Sostenible demandan no dejar a nadie atrás, especialmente, aquellas personas que por diversas razones pueden quedar rezagadas, entre estas, las afectadas por situaciones de riesgo o desastres. Esa es nuestra misión y responsabilidad.
Entre los enseres e insumos entregados se encuentran: frazadas térmicas, tiendas de campaña, jabones de mano y de baño, envases de leche, agua embotellada, pañales desechables para niños y niñas, toallas sanitarias, alcohol, mascarillas, desinfectantes, entre otros productos de primera necesidad. Los esfuerzos han sido coordinados con el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Desarrollo Social.
Ante el inminente aumento de los fenómenos meteorológicos las Naciones Unidas hace un llamado a la solidaridad y a la cooperación internacional para mitigar las amenazas y riesgos sistémicos, y construir un mundo más resiliente para no dejar a nadie atrás.
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Historia
06 agosto 2021
Del huerto a la mesa, el sueño que se construyó en pandemia
Las riberas del Río Teribe, ubicado en Bocas del Toro, en la República de Panamá, es el hogar del pueblo indígena Naso Teribe, que es una de las 7 poblaciones indígenas que viven en Panamá.
La comarca Naso Teribe ubicada a unos 260 kilómetros de la frontera con Costa Rica fue la última comarca indígena constituida en Panamá, hace menos de un año.
El gobierno de la población Naso Teribe es de tipo monárquico, siendo la Familia Santana la que conserva, desde hace dos siglos, la línea directa de sucesión al cargo de Rey. Los Naso Teribe viven en Panamá y Costa Rica. En Panamá se ubican en la provincia de Bocas del Toro. En esta provincia viven alrededor de 5 mil habitantes distribuidos en 20 comunidades o aldeas.
Una de estas comunidades es Bonyic, en donde viven Alfredo Sánchez, Cándida y Juan Quintero, que tienen muchos años de experiencia cultivando la tierra, y quienes se transformaron en nuestros principales guías en la comunidad.
La subsistencia de la etnia se fundamenta en la agricultura, siendo sus principales cultivos el plátano, maíz, arroz, cacao, café y pixbae, sin embargo, las crecidas del río Teribe, constantemente les generaba muchas pérdidas de sus cultivos. Esto llevó a un gran número de los moradores de la comunidad a buscar sustento trabajando para fincas de plátano de terceras personas, dejando de lado el cultivo de sus propias tierras.
Pero en 2020, con la llegada del coronavirus y las paralizaciones de muchas labores, los moradores de Bonyic se vieron en la necesidad de generar sus propios alimentos.
De este modo, a inicios del 2021 unas 7 familias de Bonyic se reunieron para crear su huerto. Un huerto que les permitiera tener alimentos seguros y a la larga generar algo de ingresos para sus familias.
El primer paso era encontrar un terreno fértil y adecuado. Por ello deciden utilizar parte de las tierras de un Centro Comunitario, propiedad de toda la comunidad para iniciar su pequeño huerto familiar. Las tierras de este Centro se encuentran más alejado de las orillas del río Teribe reduciendo las posibilidades de pérdidas producto de las inundaciones.
Cándida, Alfredo y Juan miembros de estas 7 familias nos enseñaron el terreno en donde están desarrollando su huerto familiar conformado por una media hectárea en la que cultivan pepino, ají, tomate, hortalizas, apio, orégano, hierba de limón y maíz.
Alfredo de 62 años quien lleva más de la mitad de su vida trabajando para diversas fincas de plátano, le quedó claro que tener un huerto familiar era beneficioso para todos, ya que les permite tener alimentos variados, saludables y seguros para todos. En medio de la pandemia, se unió a las otras 6 familias para iniciar esta aventura.
Alfredo quien sigue trabajando en las fincas de plátano, recibe el apoyo de Cándida y de Juan quienes a diario visitan el huerto para encargase de limpiar la maleza y verificar que los cultivos estén sanos.
Cándida de 37 años, fue una pieza clave para crear el huerto, ya que se encargó junto a otras mujeres de la comunidad de organizar actividades para generar ingresos, como, por ejemplo, ventas de comida.
El dinero generado les permitió comprar las semillas e insumos necesarios para iniciar sus cultivos. Cándida nos cuenta que estos insumos son costosos, porque sus cultivos son orgánicos y libre de químicos para evitar contaminación de los alimentos.
Para Cándida, este es un proyecto que le llena de ilusión porque generará alimentos seguros para sus 7 hijos que están en edades comprendidas entre los 5 y 17 años de edad. Ella cuenta que espera que este ejemplo, también entusiasme a otras mujeres de Bonyic a crear sus propios huertos, especialmente, para garantizar la alimentación de sus familias.
Este último punto es importante, ya que a pesar de que los datos del Ministerio de Salud y del Instituto Gorgas muestran que, en Panamá, la desnutrición aguda en niños menores de cinco años es baja (1.1%), también revelan que la mayor prevalencia se registra en las comarcas indígenas.
Juan, Alfredo y Cándida esperan a largo plazo poder comercializar sus productos, pero por el momento, es un sueño que está empezando a construirse.
Juan con 22 años, es el más joven de los tres, pero tiene mucho interés en capacitarse y fortalecer sus conocimientos para seguir la tradición de sus padres e impulsar en la comunidad de Bonyic la producción de alimentos; sin embargo, para él es muy difícil acceder a cursos de capacitación.
Estos tres habitantes de la Comarca Naso Teribe anhelan que esta sea una actividad sostenible. Su cultura y tradición los llevan a cultivar productos libres de químicos, pero necesitan mayor capacitación y herramientas de trabajo.
Juan, Alfredo y Cándida coinciden que con mayor orientación podrían diversificar sus cultivos, mejorando los alimentos que llevan a sus mesas.
La agricultura familiar es un aliado para impulsar el desarrollo sostenible, eliminar el hambre, la obesidad y todas las formas de malnutrición. De igual modo, la agricultura familiar preserva y restaura la biodiversidad y los ecosistemas, y utiliza métodos de producción que ayudan a reducir los efectos del cambio climático.
En Panamá, las Naciones Unidas, a través de la FAO y FIDA apoyan al fortalecimiento de las capacidades de las familias indígenas para facilitar su inclusión productiva, mejorar sus ingresos económicos y su calidad de vida.
Historia escrita por Gina Buendia con edición de Janibeth Miranda
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Historia
23 junio 2021
El amor por la tierra: legado que provee sustento
Desde el aire, minutos antes de aterrizar en la provincia de Bocas del Toro, en la República de Panamá se divisa el majestuoso verdor de las tierras y el manto de las fincas plataneras, que durante años ha caracterizado el movimiento económico de la región.
Se trata de una provincia ubicada al oeste de Panamá, en los límites fronterizos con el sur de Costa Rica.
Por años esta provincia ha sido reconocida como uno de los principales centros de producción de banano para la exportación, pero también se tejen historias de pequeños productores que vieron la oportunidad de cultivar tierras para subsistencia, esforzándose para lograr la anhelada comercialización.
Ese es el caso de Alexis Aparicio, productor de 54 años que vio el amor de su padre por el trabajo de campo, arreando ganado.
La Finca Balas Pit, que está ubicada en la comunidad del Empalme, cuenta con 19 hectáreas de terreno y desde la década del 90 se enfocaba en ganado. Para el año 2005, Alexis y su familia tuvieron una nueva perspectiva de trabajo cultivando el plátano.
En familia, y con el apoyo de otras dos personas, cultivaron 8 hectáreas de terreno y después de su primera cosecha descubrieron que tenían un producto con calidad de exportación. El proceso de comercialización y exportación no sería fácil; pero Alexis Aparicio estaba decidido a no rendirse.
Primero, Aparicio junto a su familia, se hizo miembro de la Asociación de Productores Agrícolas y ProDefensa Ecológica de Balas Pit, (APROADEBP). La Asociación, conformada por diez familias con igual interés y visión decidió utilizar la infraestructura donada por el Gobierno, a través del Consejo de Desarrollo Sostenible (CONADES) para el proceso de empaquetado y distribución del plátano. De igual modo, los miembros comenzaron a capacitarse en los temas de comercialización del producto.
En un inicio vendían el plátano a intermediarios que iban en camiones a las fincas a comprar las cabezas de plátano, sin embargo, las ganancias versus el costo de producir no eran rentables. En ese momento, Alexis y otros productores tomaron la decisión de negociar directamente con los supermercados y otros comercios permitiéndoles generar mejores ingresos.
Tener una estructura organizativa era una ventaja y además atrajo a nuevos productores lo que les permitió incrementar la capacidad de producción. En la actualidad, el plátano que producen los miembros de la Asociación se vende en las principales cadenas de supermercados de Panamá.
Estos acuerdos con las cadenas de supermercados les permiten generar ingresos semanales para mantener la operatividad de sus fincas y llevar sustento a sus hogares.
Inicialmente, los miembros de la Asociación estaban interesados en la exportación de sus plátanos, sin embargo, posterior a un primer ejercicio de venta en Miami y Nueva York en Estados Unidos decidieron que era mejor realizar un análisis más profundo sobre el mercado y también recibir asesoría para reactivar la exportación de sus productos de manera más asertiva.
Sostenibilidad y Seguridad Alimentaria
Para Alexis Aparicio lo más difícil es mantener el ritmo de la producción, especialmente, por las variaciones constantes del clima, el incremento del costo de los insumos y el costo del transporte.
Si bien la pandemia afectó negativamente la vida de muchos panameños y panameñas, para personas como Alexis el impacto fue distinto. Siendo un actor clave dentro de la cadena alimentaria tenían que rápidamente ajustarse para seguir abasteciendo a sus clientes de productos. Ante las medidas de cuarentana decretadas por el Gobierno de Panamá para contener el COVID-19, personas como Alexis Aparicio se convirtieron en héroes de la alimentación.
En medio de la pandemia, los productores nacionales tenían una gran responsabilidad para garantizar la seguridad alimentaria de la población nacional, especialmente frente a las dificultades que surgen en las importaciones y exportaciones.
Anualmente, APROADEBP produce de manera conjunta unas 4 mil cajas de plátano, es decir unos 240 mil dedos de plátanos anuales. Esta producción permite a las 43 familias miembros de la Asociación garantizar su sustento propio y la alimentación de sus familiares.
A pensar de que hasta el momento, la Asociación ha podido mantener buen ritmo en su producción, los desafíos hoy día son mayores. Esto requiere que los pequeños productores y las organizaciones productoras de base comunitaria reciban el apoyo y fortalezcan sus capacidades tanto en comercialización, industrialización y marketing de sus productos. Por otro lado, fortalecer al productor nacional es importante para garantizar la sostenibilidad de los sistemas alimentarios en los países.
En Panamá, durante el mes de mayo se llevaron a cabo 8 consultas sobre sistemas alimentarios que contaron con la participación de más de 700 actores clave de la cadena alimentaria en todo el país. Los resultados de estas consultas serán parte del informe que Panamá presentará en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios este año.
En la actualidad, Panamá es uno de los 13 países voluntarios en la organización de consultas nacionales de cara a la Cumbre de Sistemas Alimentarios, proceso que fue liderado por el Ministerio de Desarrollo Social y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y contó con el apoyo técnico de las Naciones Unidas, a través de FAO y FIDA.
Historia escrita por Gina Buendia, consultora.
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Historia
04 junio 2021
Una respuesta virtual, frente al reto de atender un problema real
Pasaban las 6 de la tarde, del 30 de marzo de 2020, cuando el Gobierno de Panamá en cadena nacional televisiva anunciaba el reforzamiento de las medidas de movilidad para contener los contagios por COVID-19. Estas nuevas medidas establecían días específicos de salida para los hombres y para las mujeres. Las mujeres podrían salir lunes, miércoles y viernes y los hombres martes, jueves y sábado por un período máximo de dos horas. Los domingos no se permitía circular en todo el país, salvo por excepciones o casos de emergencia.
La incertidumbre y las dudas inundaron las redes sociales, especialmente, en Twitter que se transformó en un medio de protesta social durante la pandemia. La población en general resintió las limitaciones, pero sobre todo grupos vulnerables como algunos miembros de la comunidad LGTBIQ+. Primero, dos horas es un tiempo muy reducido para compras de alimentos y medicamentos, atender sus necesidades de comunidad, salud y demás, y, en segundo lugar, la población trans quedaba excluida de los horarios establecidos.
Venus Tejada, presidenta de la Asociación Panameña de Personas Trans describió la situación durante las primeras semanas como de incertidumbre. Su teléfono no paraba de recibir llamadas y chats de personas con dudas y preocupaciones que iban desde cómo obtener ingresos para comer, cómo salir a buscar los medicamentos antirretrovirales, en dónde hacerse una prueba de VIH, cómo asistir a una cita médica, hasta las denuncias por abusos, discriminación y violencia que recibía la población trans en el país. ¿Había que dar respuesta, pero ella se preguntaba cómo ayudar? Además, ella también se estaba viendo afectada por las restricciones de movilidad.
"Fue un reto seguir con el trabajo que hacíamos antes del COVID-19", recuerda Dayra Garcia, directora ejecutiva de Viviendo Positivamente. Dayra Garcia, al igual que Venus Tejada, observaron que el único modo que tenían de comunicarse con la población a la que atendían era a través del uso de la tecnología, mayormente WhatsApp porque muchas personas no tenían dinero para pagar el servicio de internet en sus casas. “Tuvimos muchas compañeras que se vieron bloqueadas por el bajo dominio del uso de la tecnología, así que otras tuvieron que asumir el reto", comentó García.
Delvin Simmons, representante de la Asociación Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá nos cuenta que la organización vio que la tecnología era el mecanismo para comunicarse con sus usuarios y decidieron continuar ofertando los servicios a través del ciber-abordaje para acercarse a las personas que continuaban en vulnerabilidad y a quienes la pandemia solo empeoró su situación.
El ciber-abordaje es una estrategia para proveer atención, información y dar seguimiento a la población clave utilizando canales virtuales de comunicación que van desde redes sociales tradicionales, redes de ligues y canales de chat, como WhatsApp. Este abordaje, además de asegurar una comunicación constante con usuarios para atención en VIH, también sirvió para promover las medidas de bioseguridad para contener los contagios por COVID-19.
Esta estrategia fue adoptada por varias de las organizaciones que trabajan con población viviendo con VIH, hombres que tienen sexo con hombres, trabajadoras/es sexuales y población LGTBIQ+ en general, con el objetivo de poder continuar proveyendo servicios básicos de apoyo y acompañamiento para la realización de las pruebas de VIH, medidas de prevención, asesoría, acompañamiento psicológico, entre otros.
Dayra García comenta que al inicio no fue fácil, especialmente, para aquellos que como ella veían el teléfono como una herramienta solo para atender las llamadas de usuarios. No obstante, las tres organizaciones concuerdan que el resultado de la estrategia fue exitoso, no solo porque llegaron a sus usuarios, sino que también llegaron a otras personas con necesidad de atención.
Además del ciber-abordaje las organizaciones de base comunitaria fueron clave apoyando para que las personas viviendo con VIH pudieran recibir sus tratamientos implementando mecanismos de recogida y entrega de los medicamentos, especialmente, en las regiones más apartadas del país en la que dos horas no era suficiente para llegar hasta las clínicas, de igual modo, en las ciudades se apoyó utilizando aplicaciones tecnológicas de entrega a domicilio. De este modo, podían garantizar que las personas no detuvieran sus tratamientos.
Venus Tejada reconoce que mucha de la población con necesidad de atención no logró ser alcanzada por estas organizaciones. “Los retos fueron muchos, especialmente, los retos económicos”, puntualiza Tejada, mientras que Delvin Simmons indicó que durante un mes muchos centros de salud dejaron de entregar preservativos a trabajadoras y trabajadores sexuales, medida que se transformó en un factor de riesgo.
De igual modo, con el apoyo de agencias de las Naciones Unidas en Panamá se logró incluir a un gran número de trabajadoras y trabajadores sexuales en la entrega de bono y de bolsas de comida que donaba el Ministerio de Desarrollo Social. "El 90% de la población que atiendo son trabajadoras sexuales que estaban imposibilitadas de salir a trabajar por las restricciones de movilidad, no tenían dinero ni para comer, comentó Venus"
La implicación, la aceptación y el liderazgo de la comunidad son esenciales a la hora de abordar las crisis de salud y desarrollo. El liderazgo y el compromiso de las comunidades sigue siendo vital como mecanismo de respuesta al VIH. En medio de la pandemia generada por el COVID-19 se evidenció aún más el importante rol que juegan las organizaciones de base comunitaria en la prevención y la provisión de servicios básicos a la población viviendo con VIH, trabajadores sexuales, así como la población LGTBIQ+
Una encuesta realizada por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) en América Latina y el Caribe evidenció que en abril el número de personas en la región que no tenían acceso a tratamientos antirretroviral había ascendido a 21%.
En Panamá, de acuerdo con los datos del Ministerio de la Salud, en 2019, 1,912 personas fueron diagnosticadas con VIH, mientras que en el año 2020 solamente se diagnosticaron 534 casos. La reducción de detección de casos se debe a que, durante la pandemia, el número de pruebas realizadas fue menor debido a las restricciones de movilidad impuestas para controlar el COVID-19.
Desde las Naciones Unidas, ONUSIDA, PNUD y UNFPA han trabajado de manera coordinada en proveer insumos básicos de protección personal, equipo e insumos médicos para la atención de personas viviendo con VIH, reforzando los programas de prevención y apoyando directamente a las organizaciones de base comunitaria para fortalecer sus servicios ante la crisis generada por la COVID-19.
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31 mayo 2020
Sistema de la ONU en Panamá: una respuesta integrada ante el COVID-19
El Gobierno de Panamá ha atendido de manera certera la emergencia sanitaria generada por el COVID-19. La rápida coordinación y liderazgo del Gobierno Nacional, así como la conformación de un equipo interinstitucional ha sido clave para proteger muchas vidas en el país.
Para el Sistema de las Naciones Unidas todas las vidas son importantes, y nuestro principal objetivo, es que ninguna persona se quede atrás. Por tal razón, desde que se anunciaron los primeros casos de COVID-19 a nivel internacional, la ONU en Panamá ha venido apoyando técnicamente al Gobierno Nacional en la preparación de la respuesta a COVID-19.
El liderazgo de la oficina de la Coordinación Residente, ha sido vital porque ha permitido coordinar, integrar y fortalecer la respuesta del Sistema de las Naciones Unidas en el país para atender la emergencia por el COVID-19 en materia de salud, social, económica y en la protección del medio ambiente. La respuesta integrada del Sistema de las Naciones Unidas en Panamá busca alinear esfuerzos para que ninguna persona se quede atrás ante la emergencia del COVID-19, especialmente, aquellas personas que se encuentran en situaciones de mayor vulneración de derechos.
El acompañamiento técnico en materia de salud sobre COVID-19 ha sido dirigido por la OPS/OMS. De igual modo, agencias, fondos y programas como UNODC, ONUSIDA, UNICEF, OCHA, FAO, PNUD, y la oficina de la Coordinación han sumado esfuerzos a través de la entrega de materiales de bioseguridad a las autoridades nacionales para atender la emergencia en todas sus esferas.
Para garantizar la educación de niños, niñas y adolescentes, UNICEF, UNESCO y PNUD han estado trabajando en coordinación con el Ministerio de Educación en la búsqueda de soluciones que permitan a todos los niños y adolescentes continuar su educación, especialmente aquellos niños y niñas que no cuentan con el acceso a tecnología en las comunidades rurales, indígenas y en zonas urbanas en las que habitan personas de escasos recursos. Del mismo modo, la FAO y el PNUD están trabajando en el diseño, la implementación y el monitoreo del programa "Estudiar sin hambre".
En los temas relacionados con la prevención de todo tipo de violencia, especialmente contra mujeres, niñas y niños, agencias como UNFPA, ONU Mujeres, UNICEF y PNUD están trabajando con las autoridades nacionales para garantizar que los servicios para mujeres, niñas y las adolescentes víctimas de violencia se brinden a tiempo y con el enfoque de derechos humanos.
Del mismo modo, el UNFPA, la Oficina de la Coordinación Residente en colaboración con las agencias miembros del Grupo de Género de las Naciones Unidas, entre estas ONU MUJERES, PNUD, UNICEF, entre otras junto con el Ministerio de Desarrollo Social, el Instituto Nacional de la Mujer y la Secretaría Nacional de Infancia, Adolescencia y Familia (SENNIAF) han desarrollado una campaña de comunicación digital para proveer información sobre la prevención de la violencia contra las mujeres, las niñas y las adolescentes.
ONU Mujeres y el PNUD han trabajado en un estudio sobre el impacto socioeconómico de la carga del trabajo no remunerado sobre las mujeres durante el COVID-19. Ambas agencias, acompañan técnicamente a las autoridades nacionales para garantizar que el enfoque de género se incluya en la respuesta socioeconómica a COVID-19.
ONUSIDA, el PNUD y el UNFPA han unido esfuerzos para garantizar el suministro de tratamiento retroviral a las personas que viven con VIH durante la emergencia COVID-19, especialmente, aquellas personas que viven en las áreas apartadas de la ciudades y que por las dificultades económicas y restricciones de horarios les sería difícil acceder a sus tratamientos durante la cuarentena.
Las casi 2,500 personas migrantes que cruzaron la frontera entre Panamá y Colombia, antes del cierre de las fronteras internacionales, también se han visto gravemente afectados. Para garantizar su protección, alimentación, salud e higiene, organismos como la OIM, el ACNUR y el UNICEF han trabajado en estrecha coordinación para garantizar alimentos, vivienda, vestimenta, protección, salud, lavado de mano e higiene. Las personas que requieren protección de asilo reciben apoyo y orientación del ACNUR.
Por su parte, UNFPA y ONUSIDA están brindando asistencia técnica para garantizar que las mujeres migrantes embarazadas tengan sus derechos de salud sexual y reproductiva garantizados, incluidas las mujeres VIH positivas.
Las personas privadas de libertad, incluidos hombres, mujeres y adolescentes, tampoco se han quedado atrás. La coordinación de agencias como UNODC, PNUD, ONU Mujeres, OACNUDH, ONUSIDA y UNFPA ha sido relevante para garantizarles un trato digno durante la emergencia.
ONU Mujeres, UNFPA, UNODC y PNUD han proporcionado suministros de higiene personal para los Centros de rehabilitación de mujeres, los Centros de Privados de Libertad de adultos y los Centros de Cumplimiento de adolescentes. Además, UNODC y ONUSIDA trabajan en coordinación con el Ministerio de Gobierno para garantizar que las personas privadas de libertad tengan acceso a la salud en medio de COVID-19.
FAO está apoyando técnicamente al MIDA y el MIDES en la inclusión de familias productivas en la respuesta socioeconómica nacional, contribuyendo a la seguridad alimentaria de las familias que viven en comunidades indígenas.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) donó un sistema de calentamiento solar de agua al Hospital Modular COVID-19. El sistema basado en energía solar genera hasta 1.200 litros de agua caliente por día para la higiene y limpieza del hospital.
El PNUD dirige la preparación del estudio socioeconómico del impacto de COVID-19 en Panamá con el apoyo técnico de todas las agencias, programas y fondos de la ONU.
La emergencia de COVID-19 ha enfatizado la importancia de tener un Sistema de Coordinación de Desarrollo de las Naciones Unidas fuerte en Panamá para garantizar que no dejamos a nadie atrás. La ONU reafirma su compromiso de acompañar a Panamá y a toda su población durante la emergencia y proceso de recuperación post-COVID-19 para juntos alcanzar la Agenda 2030.
La emergencia de COVID-19 ha enfatizado la importancia de tener un Sistema de Coordinación de Desarrollo de las Naciones Unidas fuerte en Panamá para garantizar que no dejamos a nadie atrás. La ONU reafirma su compromiso de acompañar a Panamá y a toda su población durante la emergencia y proceso de recuperación post-COVID-19 para juntos alcanzar la Agenda 2030.
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19 mayo 2020
Una luz al final del tapón del Darién
Foto: ©UNICEF/Panamá
"Poder brindar servicios a los niños y niñas y ver que tienen acceso agua y/o salud, así como apoyar a cubrir esas necesidades es una sensación de felicidad”, asegura Margarita Sánchez. “Yo he sido migrante desde los 10 años así que conozco bien la situación a través de lo que yo viví. No de esta manera, no fue tan extremo ni precario, pero salí de Colombia a los 10 años. Encontrarte en el camino organizaciones que te ayudan, que te dan de beber o que te curan los pies es una sensación realmente satisfactoria”.
No cabe duda de que Margarita, de nacionalidad colombiana, es una apasionada de su trabajo y de que está donde quiere estar: monitoreando y orientando la respuesta humanitaria de UNICEF a los niños, niñas y familias migrantes que atraviesan el Darién, la selva más peligrosa del mundo.
“Estamos en La Peñita, distrito de Pinogana en la Provincia del Darién, una comunidad de 168 habitantes que ha sido adaptada como Estación de Recepción Migratoria (ERM). Aquí ingresa un flujo migratorio de personas principalmente del Caribe como Haití y Cuba y otros países de África, Asia y Oriente Medio”, explica. “La historia que narran es una historia de un camino desde sus países de origen o de segundos países por donde han transitado, subiendo todo Sudamérica hasta Colombia, de ahí ingresan a la localidad de Capurganá, en el Chocó, e inician su trayecto por el tapón del Darién”.
Una ruta peligrosa
Esta ruta migratoria fue utilizada en 2019 por cerca de 24000 migrantes de más de 50 nacionalidades, de estos alrededor de 4000 eran niños, niñas y adolescentes, principalmente menores de 6 años.
“Normalmente les toma entre 7 y 10 días caminando por rutas difíciles e inseguras que desconocen. Después de varios días cruzando la selva llegan a una comunidad que se llama Bajo Chiquito, que está a unas 4 horas en piragua de La Peñita”, explica Margarita. “Entre los principales peligros que enfrentan los niños se encuentran la deshidratación y las picaduras de insectos y serpientes, así como los robos producto del crimen organizado que opera en esas zonas. Muchos niños cuentan que se han cruzado con serpientes durante el trayecto. Además, los que consumen agua contaminada del río suelen llegar a territorio panameño con diarreas, vómitos y fiebre.
La Peñita
La comunidad de la Peñita es el epicentro del trabajo de Margarita porque “es el primer punto en donde las personas reciben mayores atenciones y servicios”. Aquí, UNICEF en alianza con la Cruz Roja brinda 54,000 litros de agua al día, servicios de higiene y saneamiento, kits de higiene para adultos, mujeres, bebés e infantes, así como kits de limpieza. De igual modo, agencias como ACNUR y OIM apoyan para garantizar la seguridad alimentaria y mejorar las condiciones de alojamiento y asentamiento. De igual modo, desde el Sistema de las Naciones Unidas agencias como OPS, UNFPA, OACNUDH, ONUSIDA, OCHA y PNUD también se han sumado a los esfuerzos coordinados para dar respuesta a la emergencia del COVID-19.
El servicio de saneamiento resulta complejo de garantizar debido al gran número de migrantes en una comunidad pequeña. El reto es aún mayor en el contexto de la crisis sanitaria por el COVID19, donde el acceso a agua y jabón son clave para la prevención de la transmisión del virus.
UNICEF y Programa de Voluntarios de Naciones Unidas - UNV
Margarita estudió Desarrollo Internacional, llegó al Darién a través de la gestión realizada por UNICEF con el programa de Voluntarios de Naciones Unidas (UNV) para aumentar la presencia en el terreno. “Por mucho tiempo estuve trabajando con comunidades en otros puntos de América Latina y con un enfoque en migración. Siempre estuve muy interesada en continuar trabajando con migrantes y cuando vi esta posición, especialmente para trabajar con niños y niñas en situación migratoria, decidí a postular”.
Para UNICEF contar con el apoyo de Margarita en Darién ha sido clave, pues le ha permitido orientar los servicios basado en las necesidades de los niños y niñas, brindar protección por presencia y asistir a las autoridades locales en la garantía de derechos de todos los niños.
La experiencia en el Darién no es sencilla, pero Margarita no se arrepiente: “Estos son contextos donde uno aprende muchísimo, no solo de temas técnicos, pero también de humanidad y uno se llena de eso”. “Continuar con este trabajo es mi sueño porque me encanta”, asegura antes de animar a más jóvenes a acercarse al programa UNV: “Si alguien tiene dudas, que lo haga. Es una experiencia maravillosa en todos los sentidos: aprendizaje, poder contribuir, poder trabajar con personas con la misma pasión. Es un programa donde puedes adquirir muchos conocimientos, pero también dar mucho. Es una experiencia muy positiva”.
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Comunicado de prensa
22 octubre 2021
Presidente de la República de Panamá se une a los actos conmemorativos del 76º aniversario de la ONU
Panamá, 21 de octubre de 2021. El Presidente de la República, Laurentino Cortizo junto a miembros de su gabinete participó en Panamá en los actos conmemorativos del 76º de la ONU reforzando su compromiso con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Durante el evento, el presidente de la República reafirmó su compromiso con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, mientras que también hizo un balance sobre los importantes aportes de Panamá a la organización en sus 76 años.
El presidente Laurentino Cortizo, además, agradeció el apoyo brindado por las agencias, fondos y programas de la ONU, indicando que son un “valioso socio estratégico que acompaña los procesos de fortalecimiento de la democracia, el desarrollo social sostenible y los derechos humanos. Su trabajo y colaboración, es imprescindible para transformar el mundo”
Por su parte, Cristian Munduate, Coordinadora Residente de las Naciones Unidas agradeció al Gobierno de Panamá su sostenido compromiso con los derechos humanos, la paz y el multilateralismo, desde la creación de la organización en 1945.
La Coordinadora Residente, en nombre de todo el Sistema de las Naciones Unidas en el país, reafirmó el compromiso de la organización de acompañar de manera integrada y coordinada al Estado panameño en sus esfuerzos de recuperación ante la COVID-19 y avanzar en la Agenda 2030, fortalecer los derechos humanos, así como de hacerle frente a los desafíos generados por el Cambio Climático.
Por su parte, Jorge Arosemena, presidente de la Fundación Ciudad del Saber reconoció la importante labor de la ONU en Panamá; reiterando el compromiso de Ciudad del Saber de seguir siendo un aliado cercano de la ONU.
Para mayor información comunicarse con
Janibeth Miranda /Janibeth.miranda@un.org
Oficial de Información
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Comunicado de prensa
22 octubre 2021
Panamá conmemora el 76º de la ONU reforzando su compromiso con el multilateralismo
El Sistema de las Naciones Unidas, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Fundación Ciudad del Saber conmemoraron el 76º aniversario de la ONU, con una ceremonia de izada del pabellón nacional junto ala bandera de la ONU en Ciudad del Saber.
Las Naciones Unidas cumple su 76º aniversario a más de un año del inicio de la pandemia generada por la COVID-19 en la que se revitalizó y fortaleció el multilateralismo como mecanismo decisivo para hacerle frente a la crisis de salud, social y económica.
Durante el acto, la Coordinadora Residente de la ONU en Panamá, Cristian Munduate dijo que las Naciones Unidas han desempeñado una función crucial para dar respuesta a la pandemia, desde proteger a personas y empleos hasta ayudar a los Gobiernos a velar por una recuperación sostenible y equitativa. Reafirmando, el compromiso de la organización de acompañar a Panamá en sus esfuerzos para alcanzar la Agenda 2030 y los ODS.
La Vicecanciller de la República, Dayra Carrizo reafirmó el compromiso del país con el multilateralismo, con la solidaridad, el apoyo a los derechos humanos, poniendo como eje principal la dignidad humana. La vicecanciller agradeció a la organización por el acompañamiento técnico sostenido a Panamá y le saludo por su aniversario.
Por su parte, Jorge Arosemena en representación de Fundación Ciudad del Saber hizo un breve repaso en la historia sobre el rol que juegan las Naciones Unidas para la Ciudad del Saber, siendo la casa de diversas agencias, fondos y programas regionales, subregionales y nacionales de la ONU.
La ceremonia de izada contó además con la participación de la viceministra Juan López, la Defensora Adjunta, Clarissa Martínez, miembros del cuerpo diplomático, así como jefes y jefas de agencias, fondos y programas de la ONU en Panamá, personal de la organización.
Para conmemorar el 76º aniversario de la organización en Panamá se estarán realizando diversas actividades informativas y de sensibilización sobre el trabajo que realizan las diversas agencias, fondos y programas que conforman el Sistema de las Naciones Unidas en Panamá.
Entre éstas, la proyección del documental “Panamá y las Naciones Unidas: 75 años de aportes al mundo” a través de las pantallas de SerTV, en las redes sociales de todas las agencias fondos y programas podrán seguir las vivencias de Aurora, una mujer rural que nos contará como el trabajo de las Naciones Unidas impacta la vida de las personas; así como otras diversas actividades.
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Comunicado de prensa
30 septiembre 2021
El Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU emite sus hallazgos sobre Brasil, Panamá, Francia y España
GINEBRA. El Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas ha emitido sus hallazgos sobre Brasil, Panamá, Francia y España, los cuatro Estados partes que examinó durante su última sesión.
Estos hallazgos contienen aspectos positivos sobre la implementación de cada país de la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, así como las principales preocupaciones y recomendaciones del Comité. Algunas de estas incluyen:
Panamá:
El Comité dio la bienvenida a la inclusión de desaparición forzada en el Código Penal. Sin embargo, el Comité expresó preocupaciones sobre las dificultades encontradas por el Estado parte en abordar las desapariciones de las personas migrantes en la selva del Darién, las fosas comunes localizadas a lo largo de la ruta migratoria en la selva, y la falta de investigación e impunidad en estos casos.
Los expertos hicieron un llamado a Panamá a reforzar la cooperación con otros países en la región para promover la búsqueda de migrantes desaparecidos e investigar su desaparición. También recomendaron que el Estado parte establezca una base de datos actualizada de migrantes desaparecidos para facilitar su búsqueda e identificación.
Las conclusiones finales completas, incluyendo las referentes a Brasil, Francia y España, se pueden encontrar en la página de la sesión.
FIN
Para más información y solicitudes de prensa, por favor contacte:
Vivian Kwok at +41 (0) 22 917 9362 / vivian.kwok@un.org or UN Human Rights Office Media Section at +41 (0) 22 928 9855 / ohchr-media@un.org
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Comunicado de prensa
25 agosto 2021
ONU y sus socios piden 187,3 millones de dólares de ayuda para Haití para recuperarse del terremoto
Las Naciones Unidas y sus socios han hecho hoy un llamado para conseguir 187,3 millones de dólares que se necesitan urgentemente para proporcionar ayuda vital a más de 800.000 personas afectadas por el devastador terremoto de Haití, incluyendo refugio, agua y saneamiento, atención sanitaria de emergencia, alimentos, protección y recuperación temprana.
Un terremoto de 7,2 grados de magnitud sacudió Haití el 14 de agosto causando daños a gran escala en la península del sur del país. Más de 2.200 personas perdieron la vida y más de 12.000 resultaron heridas. Le siguió la depresión tropical Grace, que provocó inundaciones en las zonas afectadas por el terremoto. La situación también ha aumentado el riesgo de otra oleada de COVID-19, ya que la vacunación contra esta enfermedad no había comenzado en Haití hasta mediados de julio.
El llamado de emergencia se destinará a 500.000 de las personas más vulnerables de las 650.000 identificadas como necesitadas de asistencia. Inmediatamente después de la catástrofe, bajo el liderazgo del Gobierno, los socios humanitarios locales e internacionales lanzaron rápidamente una operación de ayuda masiva. Los equipos de búsqueda y rescate y los equipos médicos están trabajando para encontrar supervivientes y proporcionar atención médica urgente en zonas de difícil acceso. Los socios han comenzado a suministrar agua potable y alimentos a las víctimas del terremoto. El Primer Ministro de Haití, Ariel Henry, subrayó: "Necesitamos que los esfuerzos de recuperación y reconstrucción comiencen en serio y simultáneamente con la respuesta humanitaria".
El Coordinador Residente y de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, Bruno Lemarquis, declaró: "Haití y su pueblo necesitan hoy más que nunca la solidaridad del mundo al tener que hacer frente a múltiples crisis al mismo tiempo. Agradecemos a los países que han respondido tan rápida y generosamente con personal y ayuda humanitaria y esperamos que continúen haciéndolo. En el contexto de esta respuesta, avanzando hacia la recuperación, y teniendo en cuenta las lecciones aprendidas del devastador terremoto de 2010, será absolutamente esencial apoyar y respaldar el liderazgo nacional y los esfuerzos de coordinación, apoyar las capacidades nacionales y locales, los sistemas, los actores económicos, y aprovechar los conocimientos y la experiencia de Haití para una respuesta contextualizada."
"Las Naciones Unidas y sus socios están trabajando junto con el Gobierno de Haití para atender las necesidades urgentes de los haitianos afectados por el terremoto y la depresión tropical Grace", dijo el Coordinador Adjunto de Ayuda de Emergencia de la ONU, Ramesh Rajasingham. "Para ello, necesitamos financiación inmediata".
"Necesitamos un acceso seguro y sin obstáculos a todas las personas necesitadas. Todas las partes, incluidos los grupos armados, deben garantizar que las organizaciones humanitarias y los suministros de ayuda tengan un acceso sostenido y seguro a las zonas afectadas."
El aumento de la violencia relacionada con las bandas desde junio ha provocado el desplazamiento de unas 19.000 personas en zonas cercanas a la capital, Puerto Príncipe, lo que ha dificultado el acceso a la península suroccidental afectada por el terremoto. El llamado refleja tanto la magnitud de las necesidades como los importantes retos logísticos relacionados con la prestación de una respuesta humanitaria eficaz a gran escala en zonas de difícil acceso. Los socios proporcionarán servicios básicos de emergencia, como alojamiento, agua y saneamiento, salud, alimentos, educación y servicios de protección a 500.000 personas.
El Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia de la ONU ha puesto a disposición 8 millones de dólares para poner en marcha las actividades humanitarias sobre el terreno.
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10 agosto 2021
Naciones Unidas y el Despacho de la Primera Dama lanzan #SoloJuntos en Panamá
Las Naciones Unidas en Panamá y el Despacho de la Primera Dama de la República, presentaron la campaña global de vacunación de la ONU “Solo Juntos” que busca promover la inmunización voluntaria contra la COVID-19.
Bajo el liderazgo de la Coordinadora Residente de la ONU, Cristian Munduate y la Primera Dama Yazmín Colón de Cortizo, la campaña tiene como principal objetivo hacer un llamado de atención a diversos actores: sector público y privado, sociedad civil y a la población en general sobre la importancia de la vacunación para superar la crisis sanitaria, social y económica generada por la pandemia.
En Panamá, la campaña contó con el apoyo de Sheldry Sáez, escritora y speaker, y de César Barría, embajador deportivo, quienes promueven el mensaje que las vacunas contra la COVID-19 son seguras, salvan vidas y que, Solo Juntos, todos vacunados, superaremos la pandemia.
“Solo Juntos” es una campaña global de las Naciones Unidas que ha sido adaptada a Panamá, gracias a la colaboración de SERTV, encargado de producir las piezas para televisión y radio, del equipo de Comunicaciones de Naciones Unidas y del equipo de Comunicaciones del Despacho de la Primera Dama, así como una serie de actores claves, en especial, los medios de comunicación y empresas de publicidad exterior que desinteresadamente se han sumado a esta campaña para impulsar la vacunación y reducir el impacto de la desinformación acerca de las vacunas.
“Sabemos que las vacunas, a lo largo de la historia, han probado su gran importancia para prevenir enfermedades graves y potencialmente mortales. Junto a mi equipo, me he comprometido a apoyar la Estrategia Continua de Vacunación del Gobierno Nacional, trabajando de forma directa en los Centros de Vacunación Exprés instalados a nivel nacional porque no cabe duda que las vacunas salvan vidas”, dijo Yazmín Colón de Cortizo, Primera Dama de la República.
A través de esta alianza con las Naciones Unidas en Panamá, queremos recordarles a los panameños que, si trabajamos unidos, todos juntos, podremos vencer el virus y de esa manera podremos sacar adelante a nuestro país,”, agregó.
Cristian Munduate, Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Panamá, reconoció y agradeció los esfuerzos de vacunación que realiza el Gobierno Nacional para llegar a todos los ciudadanos, sin importar donde se encuentren y aprovechó para invitar a todas las personas en Panamá a que se vacunen para protegerse a sí mismos y a sus familiares de la COVID-19.
De acuerdo con Munduate “la pandemia nos ha obligado a dejar de hacer muchas cosas que amamos como reunirnos con familiares, convivir con nuestros amigos, entre otros y las vacunas contra la COVID-19 evitan que más personas pierdan la vida, reducen la posibilidad que surjan nuevas variantes, contribuyen a reactivar la económica y sobre todo a superar esta pandemia.
La Primera Dama y la Coordinadora Residente de la ONU agradecieron a los medios de comunicación por ser aliados clave, ayudando a llevar tan importante mensaje a millones de personas en todo el territorio panameño.
Este esfuerzo conjunto entre el Despacho de la Primera Dama, las Naciones Unidas y SERTV ha contado con el apoyo técnico y financiero de las más de 20 agencias, fondos y programas de las Naciones Unidas que operan en el país con un objetivo común “No dejar a nadie atrás”.
Los medios de comunicación que se han sumado a la campaña son Medcom, TVN Media, GESE (La Estrella y el Siglo), Metro Libre, la Asociación Panameña de Radio Difusión (APR), así como la empresa de publicidad exterior High Traffic y también estará visible en los medios digitales del Gobierno Nacional, el Despacho de la Primera Dama y las Naciones Unidas, entre otros aliados como SUMARSE, Fundación Todo Panamá, durante agosto y parte de septiembre.
Para descargar las piezas de la campaña desde el siguiente link (Piezas de la campaña)
Para más información
Janibeth Miranda, /Janibeth.miranda@un.org/ 6980-5035
Centro de Información de las Naciones Unidas en Panama
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23 mayo 2020
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