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07 mayo 2026
Proyecto binacional fortalecerá resiliencia climática en comunidades costeras de Panamá y Cuba
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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Panamá
En septiembre de 2015, Panamá adoptó mediante Decreto Ejecutivo la Agenda 2030 y los ODS como parte de su agenda de desarrollo nacional y creó una comisión de apoyo y seguimiento para su implementación. En 2016, presentó su primer Reporte Voluntario ante la Asamblea de las Naciones Unidas en el que presentó sus líneas estratégicas para avanzar en la Agenda 2030 y alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La República de Panamá ha mostrado un liderazgo decidido desde septiembre 2015 impulsando acciones que contribuyan a alcanzar la Agenda 2030 buscando la alineación de esfuerzos con todos los sectores de la sociedad.
En 2017 a través de la Concertación Nacional para el Desarrollo y el Sistema de las Naciones Unidas, el Gobierno de Panamá presentó su Plan Estratégico Nacional con Visión de Estado alineando las acciones sociales prioritarias para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En la actualidad, el Gobierno Nacional sigue trabajando decididamente junto a diversos sectores de la sociedad civil, sector privado, gobiernos locales, organismos internacionales y la academia para avanzar en la Agenda 2030, alineando esfuerzos con una visión de estado compartida.
Publicación
18 agosto 2026
Transformación Digital de INADEH: Modernizando la Formación Profesional en Panamá
A medida que el mercado laboral de Panamá evoluciona, garantizar que la formación profesional se mantenga al ritmo de las nuevas demandas de habilidades se ha vuelto cada vez más importante. Durante muchos años, los programas de capacitación no estuvieron plenamente alineados con las necesidades de los empleadores, los perfiles ocupacionales estaban desactualizados y las instituciones tuvieron dificultades para adaptarse con rapidez a las nuevas oportunidades económicas. La limitada digitalización de los procesos educativos y administrativos, la desigual preparación digital entre los instructores y la fragmentación de los sistemas restringieron aún más la calidad, accesibilidad y capacidad de respuesta de la formación profesional. Para hacer frente a estos desafíos, el Gobierno de Panamá, a través del Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (INADEH), puso en marcha una iniciativa a nivel nacional para transformar digitalmente la formación profesional y fortalecer la gobernanza institucional.La iniciativa está modernizando el ecosistema de formación profesional de Panamá mediante plataformas de aprendizaje digital, metodologías basadas en competencias y alianzas más sólidas con el mercado laboral. Nuevas herramientas de e-learning, aulas virtuales, repositorios digitales y sistemas de gestión están mejorando la entrega, la trazabilidad y la calidad de la capacitación. Al mismo tiempo, un modelo rediseñado de Formación de Formadores (ToT, por sus siglas en inglés) dota a los instructores de habilidades digitales, metodologías de aprendizaje activo y enfoques de pensamiento crítico. Los Consejos Sectoriales de Competencias reúnen al gobierno, la industria y expertos en formación para garantizar que los programas se mantengan alineados con las necesidades del mercado laboral en sectores estratégicos como la logística, el turismo, el agronegocio y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).Lanzada en 2023, la iniciativa es liderada por INADEH en colaboración con el sector privado panameño y actores del ecosistema productivo. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) apoya la innovación, la digitalización y el desarrollo de los portafolios de capacitación. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) aporta su experiencia en certificación basada en competencias, formación dual y gobernanza sectorial. La modernización de la infraestructura ha contado con el apoyo de UNOPS y la CAF, que han contribuido a fortalecer la capacidad institucional, la accesibilidad y la preparación digital en los centros de formación. En conjunto, estos socios han apoyado la creación de los Consejos Sectoriales de Competencias, el rediseño de los modelos pedagógicos y el despliegue de sistemas digitales para la capacitación y certificación en todo el país.Antes de la puesta en marcha del programa, el sistema de formación profesional de Panamá enfrentaba varios desafíos estructurales. Los programas de capacitación no se validaban de manera consistente con la industria, lo que limitaba su pertinencia frente a las demandas del mercado laboral. Las herramientas digitales y los procesos administrativos estaban poco desarrollados y mal integrados, lo que dificultaba la gestión de los programas, el seguimiento de los resultados de los estudiantes y la generación de datos para la toma de decisiones. La falta de interoperabilidad entre los sistemas de capacitación, certificación y administración reducía la eficiencia, mientras que la limitada coordinación entre el gobierno, la industria y los proveedores de formación ralentizaba el desarrollo de nuevos perfiles ocupacionales y rutas de habilidades emergentes. Además, los instructores presentaban niveles desiguales de alfabetización digital, lo que generaba barreras para la adopción de métodos de enseñanza modernos.Apenas un año después de su implementación, la iniciativa ha logrado resultados importantes:4 Consejos Sectoriales de Competencias establecidos en los sectores de agronegocio, turismo, logística y TIC.15 perfiles ocupacionales identificados y validados con socios de la industria.25 nuevos programas de capacitación desarrollados para atender necesidades emergentes de la fuerza laboral.Certificaciones piloto introducidas bajo los Estándares de Competencia Laboral para ocupaciones como recepcionista, operador de montacargas y técnico en refrigeración y aire acondicionado.Un catálogo digital de indicadores institucionales desarrollado para respaldar la toma de decisiones basada en evidencia.Fortalecimiento de la capacidad de los instructores mediante programas de capacitación internacional, incluida una misión técnica al INFOTEP en República Dominicana.Mejora de la gobernanza institucional, las metodologías y los procesos digitales, sentando una base más sólida para la modernización a largo plazo.Estos logros demuestran cómo la transformación digital puede fortalecer tanto la calidad como la pertinencia de la formación profesional. Al combinar tecnología, pedagogía moderna, inteligencia de mercado laboral y gobernanza multiactor, Panamá está construyendo un sistema de desarrollo de la fuerza laboral más ágil y receptivo, capaz de impulsar un crecimiento económico inclusivo."La capacitación que recibo en INADEH es una oportunidad para aprovechar productivamente mi tiempo mientras aprendo, y para inspirar a los jóvenes en situación de vulnerabilidad." Jonathan Canto, estudiante de Soldadura, Departamento de Metalmecánica, Centro Panamá PacíficoLa transformación de INADEH ilustra cómo la cooperación digital puede acelerar el progreso hacia sistemas de habilidades inclusivos y preparados para el futuro. La iniciativa avanza los objetivos del Pacto Digital Global al promover las competencias digitales, el aprendizaje a lo largo de la vida y el acceso equitativo a oportunidades. También pone de relieve la importancia de contar con sistemas de datos interoperables, una gobernanza institucional sólida y una colaboración sostenida entre el gobierno, la industria y los socios de desarrollo.De cara al futuro, INADEH tiene previsto ampliar la certificación basada en competencias a nivel nacional, expandir la digitalización de los procesos administrativos, completar el catálogo nacional de indicadores y consolidar su modelo de formación dual con apoyo digital. La institución también continuará modernizando su infraestructura y extendiendo los programas de capacitación digital hacia nuevos sectores productivos, reafirmando el compromiso de Panamá con la construcción de una fuerza laboral resiliente, competitiva y preparada para el futuro. https://undigitalcooperation.org/stories/inadeh-digital-transformation-modernising-vocational-training-in-panama?v=1787065684449
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Publicación
10 junio 2026
Jóvenes afrodescendientes de la región se reunieron en Colón y emitieron una declaración de compromisos por la justicia racial y sus derechos
English belowJuventudes afrodescendientes de América Latina y el Caribe elevan declaración histórica desde Colón, PanamáLos días 29 y 30 de mayo de 2026, el Centro de Arte y Cultura de Colón fue escenario del Congreso Afrolatino Caribeño de Juventudes 2026, un espacio histórico en el que jóvenes afrodescendientes de América Latina y el Caribe se reunieron para articular una visión común y presentar una declaración colectiva de compromisos y llamado a la acción.El documento, emitido el 30 de mayo en el marco del Día de la Etnia Negra en Panamá, parte del reconocimiento de que las juventudes afrodescendientes continúan enfrentando desigualdades estructurales derivadas del colonialismo, la esclavización y la exclusión racial, que limitan su acceso a educación de calidad, empleo digno, salud integral, tecnología y representación efectiva en espacios de toma de decisiones. Una declaración con enfoque interseccionalDesde una perspectiva antirracista e interseccional, la declaración subraya que estas problemáticas afectan de manera diferenciada a niñas, mujeres jóvenes, personas con discapacidad, juventudes sexualmente diversas y otros grupos históricamente marginados. Asimismo, visibiliza el impacto desproporcionado que la crisis climática, el desplazamiento forzado y la desterritorialización tienen sobre las comunidades afrodescendientes y garífunas, especialmente aquellas con medios de vida vinculados al mar y a los recursos naturales.La declaración también reconoce los derechos sexuales y reproductivos de las juventudes afrodescendientes como derechos humanos fundamentales, autónomos e inalienables, esenciales para la autodeterminación y el pleno ejercicio de la ciudadanía. Compromisos de las juventudesLas y los jóvenes participantes asumieron compromisos concretos, entre ellos: fortalecer las articulaciones entre organizaciones comunitarias y movimientos sociales; impulsar procesos de formación política e incidencia regional; promover iniciativas de innovación social y economía creativa; defender sus identidades culturales como herramientas de transformación; y velar por el derecho a la salud integral con pertinencia cultural e intercultural. Llamado a la acciónLa declaración dirige un llamado urgente a los gobiernos de la región, organismos internacionales, sector privado, sociedad civil e instituciones académicas a tomar acciones concretas y vinculantes, entre las que destacan:El reconocimiento legal y constitucional de las poblaciones afrodescendientes en los países que aún no lo han hecho.La generación y uso de datos estadísticos desagregados para el diseño de políticas públicas con enfoque racial.La inclusión efectiva de las juventudes afrodescendientes en espacios de toma de decisión y mecanismos de seguimiento de compromisos internacionales.La formulación de políticas antirracistas e interseccionales que garanticen acceso digno, gratuito y seguro a salud integral, incluyendo salud mental, sexual y reproductiva.El impulso a marcos éticos y regulatorios en inteligencia artificial que prevengan el perfilamiento racial algorítmico y la discriminación digital.La institucionalización del Congreso Afrolatino Caribeño de Juventudes de forma bienal, para fortalecer los procesos organizativos de la juventud afrodescendiente en la región. El Sistema de Naciones Unidas junto a las juventudes afrodescendientesEl Sistema de las Naciones Unidas, a través de la Oficina de las Naciones Unidas para la Juventud, acompañó este proceso en alianza con el Gobierno de Panamá, por medio del Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores, y en el marco de la conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, considerado la cuna del multilateralismo en las Américas. Esta iniciativa reafirma el compromiso de las Naciones Unidas con la visibilización, la promoción de los derechos y la inclusión efectiva de las juventudes afrodescendientes de América Latina y el Caribe.Desde la provincia de Colón, territorio de memoria viva y dignidad afrodescendiente, las juventudes afrodescendientes enviaron un mensaje claro: no son el futuro, son el presente organizado, consciente y decidido a cambiar el rumbo de la historia. Youth of African descent from Latin America and the Caribbean Issue Historic Declaration from Colón, PanamaYouth of African descentfrom across the region gathered in Colón and issued a landmark declaration of commitments for racial justice and rights.Youth of African descent from Latin America and the Caribbean Issue Historic Declaration from Colón, PanamaOn May 29 and 30, 2026, the Centro de Arte y Cultura de Colón became the stage for the 2026 Afro-Latin Caribbean Youth Congress, a landmark gathering where Afro-descendant young people from across Latin America and the Caribbean came together to build a shared vision and present a collective declaration of commitments and a call to action.The document was issued on May 30, Panama's National Day of Black Ethnicity, and opens with the recognition that youth of African descent continue to face deep structural inequalities rooted in the enduring effects of colonialism, enslavement, and racial exclusion, which limit their access to quality education, decent work, comprehensive health care, technology, and meaningful representation in decision-making spaces. A Declaration Rooted in IntersectionalityFrom an anti-racist and intersectional perspective, the declaration highlights that these challenges affect girls, young women, persons with disabilities, sexually diverse youth, and other historically marginalized groups in differentiated ways. It also brings visibility to the disproportionate impact that the climate crisis, forced displacement, and deterritorialization have on African descent and Garifuna communities, particularly those whose livelihoods are tied to the sea and natural resources.The declaration further affirms the sexual and reproductive rights of youth of African descent as fundamental, autonomous, and inalienable human rights, essential to self-determination and the full exercise of citizenship, not merely a secondary component of general health. Youth CommitmentsParticipants took on concrete commitments, including: strengthening linkages between community organizations and social movements; advancing political education and regional advocacy processes; promoting social innovation and the creative economy; defending cultural identities as tools of resistance and social transformation; and upholding the right to comprehensive health care with cultural relevance and an intercultural approach. A Call to ActionThe declaration issues an urgent call to regional governments, international organizations, the private sector, civil society, and academic institutions to take concrete and binding action. Key demands include:Legal and constitutional recognition of African descent populations in countries where this has yet to be achieved, closing a legal gap that perpetuates invisibility and denies young people access to their rights.The generation and use of disaggregated statistical data on youth of African descent to inform the design and implementation of public policies, including those aligned with the 2030 Agenda for Sustainable Development.Meaningful inclusion of youth of African descent, their organizations, and networks in decision-making spaces and permanent mechanisms for monitoring and evaluating commitments on racial justice and historical reparation.The formulation of anti-racist, intersectional public policies that guarantee dignified, free, safe, and intercultural access to comprehensive health care, including mental, sexual, and reproductive health, with an ethno-racial and territorial lens.Ethical and regulatory frameworks on artificial intelligence that prevent algorithmic racial profiling, digital discrimination, and technology-driven violence disproportionately affecting youth of African descent, especially young African descent women.The institutionalization of the Afro-Latin Caribbean Youth Congress on a biennial basis, to strengthen the organizational processes of youth of African descent across the region.The United Nations System Standing with youth of African descent.The United Nations system, through the United Nations Youth Office, supported this process in partnership with the Government of Panama, through the Ministry of Culture and the Ministry of Foreign Affairs, and within the framework of the commemoration of the Bicentennial of the Congress of Panama, widely regarded as the birthplace of multilateralism in the Americas. This initiative reaffirms the United Nations’ commitment to advancing the visibility, rights, and meaningful inclusion of youth of African descent across Latin America and the Caribbean.From Colón province, a living territory of African descendant memory and dignity, young people sent a clear and powerful message: they are not the future. They are the present: organized, aware, and determined to change the course of history, as a legacy to their ancestors.
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Comunicado de prensa
13 mayo 2026
Naciones Unidas invita a jóvenes líderes de América Latina y el Caribe a postular a iniciativa regional sobre desarme nuclear
(Oficina de Asuntos de Desarme) — En el marco del Día Internacional del Multilateralismo y la Diplomacia para la Paz, la Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas, a través de su Centro Regional para América Latina y el Caribe y con el apoyo financiero del Gobierno del Japón, invita a jóvenes líderes y creadores de contenido de toda la región a postular a la edición para América Latina y el Caribe del Fondo de Jóvenes Líderes por un Mundo libre de Armas Nucleares.El Fondo de Jóvenes Líderes por un Mundo libre de Armas Nucleares (YLF, por sus siglas en inglés) es un programa global de formación que empodera a jóvenes líderes para contribuir al desarme nuclear a través de la educación, la narración de historias y la participación comunitaria. Esta edición regional, que se desarrollará íntegramente en español, reunirá a 25 participantes de entre 18 y 29 años de toda América Latina y el Caribe, representando una diversidad de perfiles, incluidos comunicadores, periodistas, artistas y miembros de la sociedad civil u organizaciones lideradas por jóvenes.A lo largo de nueve meses, desde junio de 2026 hasta febrero de 2027, las y los participantes participarán en sesiones de aprendizaje en línea y talleres que les brindarán los conocimientos, habilidades y redes, necesarios para contribuir a un futuro más pacífico y seguro.En 1967, los estados de América Latina y el Caribe se establecieron como la primera zona densamente poblada libre de armas nucleares del mundo mediante el Tratado de Tlatelolco. Este hito continúa influyendo en los esfuerzos globales de desarme y no proliferación. En el marco del 60.º aniversario del Tratado, esta edición regional del YLF busca construir sobre ese legado, apoyando a una nueva generación de jóvenes líderes en desarme.“Las y los jóvenes de América Latina y el Caribe tienen un legado poderoso sobre el cual construir”, señaló Soledad Urruela, Directora de UNLIREC. “Desde el Tratado de Tlatelolco hasta los esfuerzos actuales de desarme a nivel global, nuestra región ha contribuido a forjar una visión de un mundo sin armas nucleares. La edición para América Latina y el Caribe del YLF invita a la próxima generación a llevar esa visión adelante. En un momento de alto riesgo nuclear, iniciativas como esta son más necesarias que nunca para retomar el camino hacia la eliminación de las armas nucleares y poner fin a esta amenaza para la humanidad.”La iniciativa culminará con un “Festival para la Paz” co-creado por jóvenes en la Ciudad de México, en coordinación con el Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL), entidad encargada de supervisar el cumplimiento del Tratado de Tlatelolco.Las postulaciones estarán abiertas hasta el 15 de mayo de 2026. Se invita a las personas interesadas a visitar la página web del programa.Para más información, contacte a Elena Batani: batani@unlirec.org
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Comunicado de prensa
07 mayo 2026
Proyecto binacional fortalecerá resiliencia climática en comunidades costeras de Panamá y Cuba
Comunidades rurales costeras de nueve territorios del Caribe de Panamá y Cuba estarán mejor preparadas para hacer frente al cambio climático y fortalecerán su capacidad de producir alimentos a través de un nuevo proyecto binacional que promueve la adopción de prácticas agropecuarias y pesqueras sostenibles.El proyecto “Fortalecimiento de la Capacidad Adaptativa de las Comunidades Costeras de Cuba y Panamá al Cambio Climático mediante el Intercambio Binacional de Buenas Prácticas para la Gestión del Clima y la Seguridad Alimentaria Local” se formalizó con la firma de acuerdos entre el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), institución financiera internacional que implementa el proyecto, la Fundación Natura y la Fundación Iris, agencias encargadas de su ejecución en Panamá y Cuba, respectivamente.El plan supone una inversión total de 14 millones de dólares, aportados por el Fondo de Adaptación. La iniciativa surge ante riesgos crecientes en zonas costeras del Caribe, donde las comunidades enfrentan eventos extremos, erosión, aumento del nivel del mar y afectaciones en los sistemas productivos. El viceministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, Rudy Montero Mata, manifestó que la cooperación entre ambos países facilitará el intercambio técnico y de experiencias en adaptación climática, con énfasis en la producción sostenible, el manejo de recursos naturales y la seguridad alimentaria en territorios vulnerables.Por su parte, Oliver Page, especialista regional en Cambio Climático y Medio Ambiente del FIDA, destacó que “el proyecto trabajará con productores vulnerables de pequeña escala que dependen de la agricultura y la pesca para generar ingresos. A medida que fortalezcan sus capacidades para enfrentar los efectos del cambio climático, también se verá reforzada su capacidad de producir alimentos”.Este proyecto tendrá una duración aproximada de cinco años y alcanzará a 32,892 personas en la provincia de Colón, en los distritos de Chagres, Donoso, Portobelo y Santa Isabel. Será la primera operación del FIDA en Panamá desde 2015. En Cuba, por su parte, se desarrollará en los municipios de Baracoa, Batabanó, Consolación del Sur, La Sierpe y San Cristóbal, y se espera que tenga un impacto positivo para 41,350 personas. El proyecto se organiza en tres componentes principales:Planificación de adaptación y cooperación regional: aplicación de metodologías de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sobre pérdidas y daños en agricultura y pesca; elaboración de planes participativos de adaptación y gestión de riesgos; e intercambio técnico entre ambos países.Adaptación basada en ecosistemas: restauración y manejo sostenible de ecosistemas costeros, incluidos manglares, con acciones dirigidas a disminuir la vulnerabilidad ante inundaciones, erosión costera y aumento del nivel del mar, con participación comunitaria.Cadenas de valor resilientes y medios de vida sostenibles: apoyo a cooperativas agrícolas y pesqueras; desarrollo de escuelas de campo, método de aprendizaje a través de la experimentación en fincas; y adopción de tecnologías. Como resultado, se espera la aplicación de prácticas climáticamente inteligentes en 219 hectáreas productivas entre ambos países. Todo ello incorporará un enfoque de género y, en el caso específico de Panamá, la inclusión de población indígena.
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Historia
29 abril 2026
El FIDA destaca el rol clave de las organizaciones de productores para impulsar el desarrollo rural en América Latina y el Caribe
El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) reafirmó el papel estratégico de las organizaciones de productores como motores del desarrollo rural durante el Foro Campesino Regional para América Latina y el Caribe 2026, celebrado los días 27 y 28 de abril en Ciudad de Panamá. El foro congregó a representantes de 22 organizaciones de productores provenientes de 14 países de la región.“Las organizaciones de productores son actores estratégicos para el desarrollo rural. Son clave para articular a pequeños productores, facilitar el acceso a mercados y servicios, promover la inclusión de mujeres, jóvenes y pueblos indígenas, fortalecer la resiliencia y enriquecer el diálogo sobre políticas públicas”, señaló Rocío Medina Bolívar, Directora Regional del FIDA para América Latina y el Caribe. Cabe destacar que el Foro Campesino del FIDA comprende una reunión global cada cuatro años y consultas regionales previas, con el fin de descentralizar el diálogo. Desde su creación, en el año 2004, se ha consolidado como un proceso de intercambio permanente para promover el desarrollo rural y la reducción de la pobreza, donde participan las organizaciones de productores rurales, el FIDA y los Estados Miembros del Fondo.Fernando López, Secretario de Finanzas de la Confederación de Organizaciones de Productores Familiares del Mercosur Ampliado (COPROFAM), señaló que esta es una instancia muy importante para debatir temas clave de la agricultura familiar, como el impacto del cambio climático, la sostenibilidad económica y ambiental de las unidades productivas, los derechos de las mujeres y las oportunidades para los jóvenes.El FIDA trabaja junto a organizaciones de productores rurales y gobiernos para hacer frente a estos desafíos, situando a los pequeños productores y a las poblaciones rurales en el centro de su actuación. La institución financia actualmente 25 proyectos en la región, que representan una inversión total de 2 500 millones de dólares estadounidenses, incluyendo recursos propios y de cofinanciadores.Estos proyectos apoyan el aumento de la producción, la innovación, la generación de valor agregado y el acceso a mercados, al tiempo que promueven prácticas agropecuarias y forestales sostenibles que protegen el medio ambiente y fortalecen la capacidad de los productores para enfrentar los efectos del cambio climático.El intercambio generado durante estas sesiones de trabajo contribuye a elevar la comprensión de las realidades territoriales de la región, y servirá como insumo clave para la contribución de América Latina y el Caribe al próximo Foro Campesino Global 2028, que se celebrará en la sede del FIDA en Roma.
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Historia
30 marzo 2026
De residuos de mercado a movimiento: cómo los mercados públicos de Panamá se convirtieron en laboratorios vivos de economía circular
En el corazón de la Ciudad de Panamá, donde el ritmo cotidiano del comercio se encuentra con las tradiciones de la alimentación y la cultura, comenzó una transformación silenciosa.Con financiamiento semilla catalítico del Fondo Conjunto para los ODS y el apoyo del Centro de Coordinación de Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas, el Sistema de las Naciones Unidas se asoció con el Municipio de Panamá para reimaginar uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad: la red de mercados municipales. Lo que inició como una iniciativa para reducir el desperdicio de alimentos y promover prácticas de economía circular ha evolucionado hacia algo mucho mayor: un laboratorio vivo para la transformación urbana sostenible.Hoy, los mercados públicos de Panamá emergen no solo como espacios donde se compra y vende alimentos, sino como motores de innovación ambiental, inclusión social y regeneración urbana. La perspectiva de una vendedora del mercadoPara Rosa Martínez, quien ha vendido frutas y verduras por más de veinte años en el Mercado San Felipe Neri, la transformación es visible todos los días.“Antes, botábamos mucha comida al final del día”, explica mientras acomoda canastas de mangos y papayas. “Ahora, la comida que todavía se puede consumir va a familias que la necesitan, y el resto se convierte en abono que ayuda a producir más alimentos. Nada se desperdicia”.A través de alianzas con organizaciones como la Fundación de Rescate de Alimentos, los alimentos no vendidos, pero aún aptos para el consumo se redistribuyen a comedores comunitarios y hogares en situación de vulnerabilidad, mientras que los residuos orgánicos se procesan mediante compostaje y otras soluciones de economía circular.“Para nosotros, como vendedores, este proyecto cambió la forma en que vemos nuestro mercado”, añade Rosa. “Ya no es solo un lugar para vender comida: es un espacio donde ayudamos a la ciudad a cuidar el ambiente y a nuestra comunidad”.Su historia refleja un cambio más amplio que ocurre en los mercados de Panamá: una transformación de infraestructura generadora de residuos hacia motores de sostenibilidad y solidaridad. Un laboratorio vivo para ciudades sosteniblesLa iniciativa Transformación Sostenible de Mercados Públicos: Economía Circular y Cero Residuos pilotó nuevos modelos de recuperación de alimentos, compostaje y biotecnología dentro de los mercados municipales.Pero la innovación fue mucho más allá de la gestión de residuos. A través de un “sandbox” de innovación regulatoria, el programa reunió a instituciones gubernamentales, empresas privadas, asociaciones de mercados, universidades y organizaciones de la sociedad civil para probar nuevas soluciones y desbloquear cambios sistémicos.El proceso generó más de 50 posibles alianzas y rutas de innovación para fortalecer las prácticas de economía circular en los mercados.Al mismo tiempo, el programa introdujo sistemas de datos y paneles digitales para fortalecer la gestión basada en evidencia en toda la red de mercados municipales, permitiendo a las autoridades tomar decisiones operativas en tiempo real y mejorar la transparencia.Hoy, los mercados son vistos cada vez más no como infraestructura envejecida, sino como plataformas de innovación donde convergen los sistemas alimentarios, la cultura urbana, el emprendimiento y la sostenibilidad ambiental. De piloto a ecosistemaEl proyecto creció rápidamente hasta convertirse en una amplia coalición de actores.Instituciones públicas (incluyendo el Municipio de Panamá, ministerios nacionales y agencias de innovación) unieron esfuerzos con actores del sector privado como PedidosYa y Grupo Rey, junto con organizaciones de la sociedad civil e instituciones de investigación como el Centro de Investigación en Innovación y Logística de Georgia Tech, UDELAS y el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.En conjunto, estos actores transformaron los mercados en espacios donde los residuos alimentarios se convierten en compost, los excedentes alimentan a comunidades y nacen nuevos emprendimientos de economía circular.Este ecosistema colaborativo demuestra una lección clave para la aceleración de los ODS: el cambio sistémico requiere plataformas donde instituciones públicas, comunidades, empresas y centros de conocimiento trabajen de manera conjunta. Mercados como anclas de cultura, turismo e identidadLa transformación también está ayudando a reposicionar los mercados como centros vibrantes de cultura y gastronomía.La Ciudad de Panamá es reconocida como Ciudad Creativa de la Gastronomía por la UNESCO, y los mercados públicos desempeñan un rol central al conectar los sistemas alimentarios con el patrimonio cultural, el turismo y el emprendimiento local.A través de alianzas con instituciones culturales, museos y redes gastronómicas, los mercados están siendo revitalizados como espacios públicos dinámicos donde residentes y visitantes experimentan los sabores, tradiciones y diversidad de Panamá. Movilizando inversión para escalarQuizás la señal más clara del éxito es que la iniciativa ya está generando nuevas inversiones y replicación más allá de la fase piloto.Tras el proyecto, el Mercado San Felipe Neri y el Municipio de Panamá comprometieron cerca de un millón de dólares en inversión pública para continuar la transformación, ampliando las prácticas de economía circular e incorporando eficiencia energética y mejoras en infraestructura sostenible.El modelo ya se está expandiendo.MercaPanamá, el principal mercado mayorista del país que abastece a toda la provincia ha comenzado a implementar su propia estrategia de economía circular inspirada en la iniciativa, mientras que agencias de la ONU apoyan la eficiencia energética y la cadena de frío.Asimismo, bancos de desarrollo internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) están explorando oportunidades para apoyar la expansión de este modelo.Estos avances ilustran una función clave del Fondo Conjunto para los ODS: utilizar financiamiento semilla catalítico para reducir riesgos en la innovación y movilizar mayores flujos de inversión. El caso de inversión: escalar un modelo probadoLa experiencia en Panamá demuestra que los mercados municipales son puntos de entrada poderosos, aunque subutilizados, para la sostenibilidad urbana y la transformación de los sistemas alimentarios.Los mercados se sitúan en la intersección de las cadenas de suministro de alimentos, los medios de vida urbanos, la gestión de residuos, la cultura y el turismo. Transformarlos genera efectos multiplicadores en múltiples sectores: desde la reducción del desperdicio de alimentos y las emisiones de gases de efecto invernadero, hasta el fortalecimiento de pequeños productores y economías locales.Con una inversión catalítica relativamente modesta, la experiencia de Panamá muestra cómo los mercados pueden evolucionar hacia plataformas escalables de economía circular, acción climática y crecimiento económico inclusivo.El siguiente paso es la replicación.Municipios de todo el país —incluyendo San Miguelito, uno de los distritos más densamente poblados y con grandes desafíos en gestión de residuos— están evaluando cómo replicar el modelo.Con inversiones estratégicas de socios de desarrollo, la transformación de los mercados municipales de Panamá podría convertirse en una demostración regional de cómo la localización de los ODS pasa de la innovación piloto a la adopción de políticas y al financiamiento a gran escala. Un catalizador para la localización de los ODSLo que comenzó como un experimento de cero residuos se ha convertido en un movimiento multisectorial.Se moviliza inversión pública. Los bancos de desarrollo exploran financiamiento. Los municipios solicitan replicación.Y vendedoras como Rosa Martínez demuestran que los objetivos globales pueden hacerse realidad —en los mercados, barrios y comunidades donde las personas viven su vida cotidiana.De residuos a valor, de piloto a política, de innovación a inversión: los mercados municipales de Panamá muestran cómo la acción local puede impulsar la transformación global. Nota:Todos los programas conjuntos del Fondo Conjunto para los ODS son liderados por los Coordinadores Residentes de la ONU y ejecutados por las agencias, fondos y programas del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas. Se agradece sinceramente las contribuciones de la Unión Europea y de los Gobiernos de Bélgica, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Mónaco, los Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, la República de Corea, el Reino de Arabia Saudita, España, Suecia y Suiza por impulsar un movimiento transformador hacia el logro de los ODS al 2030.
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Historia
19 noviembre 2025
La defensa de lo esencial en las islas afrodescendientes de Panamá
“Es muy difícil, muy difícil, haber crecido con tus primos, con tus hermanos, corriendo, saltando, brincando, nadando, visitando todo el archipiélago, poder pasar el verano y parte del año en este paraíso a que de repente todo se desvanezca”, dijo Nairobi Centeno, cuya familia proviene de la Isla Casayeta, donde pasó buena parte de su vida. Las islas Casaya, Casayeta y Bolaño están ubicadas en el Archipiélago de las Perlas, Municipio de Balboa, en el golfo de Panamá. El pueblo afrodescendiente de estas islas tiene una historia que se remonta al siglo XVI, cuando los colonizadores españoles llevaron forzosamente a personas esclavizadas desde África para trabajar en la extracción de perlas. Con el tiempo, estas comunidades desarrollaron una economía de subsistencia basada en la pesca, la agricultura y la artesanía, estableciendo un vínculo profundo con el entorno natural. “Las autoridades [locales] fueron vendiendo las tierras que le había dado el gobierno a este pueblo, a personas pudientes, millonarias de Panamá, de países extranjeros, llevándose la gente hacia otro lugar diferente a lo que dice la escritura pública”, dijo Armando Pinto, vicepresidente del Comité Pro Rescate de las islas Casaya, Casayeta y Bolaño. Según Pinto, la problemática comenzó en 1869, cuando las primeras personas africanas fueron llevadas al archipiélago a través de la trata transatlántica. En esa época y hasta 1903, Panamá formaba parte de Colombia. En ese contexto histórico, el gobierno colombiano, otorgó unas fincas mediante una escritura pública a las personas que habitaban las islas. Sin embargo, dijo Pinto, las autoridades posteriormente ignoraron este documento. “El municipio de Balboa vendió 24 hectáreas a un extranjero pudiente y ha arrinconado al pueblo a una esquinita para que la gente se fuera mudando poco a poco a otras islas”, dijo Pinto. Despojo y desplazamiento Desde 1994, una ola de apropiaciones privadas fue despojando gradualmente a la comunidad de sus tierras y debilitando su presencia en el archipiélago. Aunque existen resoluciones ministeriales que reconocen el derecho de los habitantes a la titularidad de las tierras ocupadas ancestralmente, no se ha cumplido con su aplicación. “Nos sentimos vulnerados en nuestros derechos ancestrales y derechos también que todo pueblo o todo ser humano tiene aquí en la tierra”, dijo Pinto. Maritza Cajar, de 66 años y habitante de la Isla Casayeta, coincide. “La gente de plata nos quiere quitar la tierra y eso lo estamos peleando”, dijo. El despojo ha provocado ruptura del tejido social, migración forzada, cierre de servicios básicos. Para Edward Sosa, quien ha vivido en Casayeta desde que nació, el cierre de la escuela marcó un punto de quiebre. “Perder la escuela ha sido un golpe muy duro porque la comunidad se va convirtiendo como en una comunidad vacía, sin niños. La comunidad no es igual”, dijo Sosa. Jeffrey Pinto, un joven originario de la Isla Casayeta, actualmente desplazado, dijo que anteriormente había gente en la Isla y era posible quedarse hasta la madrugada jugando. “Teníamos electricidad, pero ya no y ya no podemos tomar agua potable”, añadió. Milagros Pérez, una joven de 22 años y otra de las jóvenes desplazadas de la Isla Casayeta, añadió que ha sido difícil abandonar su comunidad y atribuye la responsabilidad a las autoridades, puesto que, según ella, éstas decidieron cerrar la escuela aun sabiendo que había niños que necesitaban del acceso a la educación. “He crecido aquí en esta isla prácticamente desde que tengo uso de memoria”, dijo Pérez. “Me dedico prácticamente a nada, porque como está la situación allá en [la Ciudad de Panamá], el trabajo anda huyendo.” “Nadie se va de su casa o de su pueblo o de su país porque quiera, sino porque te obligan o te empujan a hacerlo”. — Nairobi Centeno Los desplazamientos han suscitado separación de las familias, como en el caso de Ashley Nates, una joven de 17 años y habitante de la Isla Casayeta, quien explica que su mamá tuvo que irse a la ciudad con sus hermanos y ella se quedó en la isla con su abuela y su primo. Identidad, resiliencia y sueños de un futuro mejor “Me gusta mi pueblo desde que tengo uso de razón”, dijo Ashley. “Soy muy amante de la naturaleza, prefiero mi pueblo encima de todo. No me gusta [la Ciudad de] Panamá ni un poquito, me siento como atrapada cuando estoy allá. Acá [en la Isla] puedo ser yo.” Ashley dijo que sueña con que la Isla tenga lo esencial de cada día, como electricidad, calles adecuadas, agua potable, un centro de salud y una escuela. Jeffrey concordó con Ashley y añadió que sueña con que en la Isla se elimine cualquier tipo de desigualdad. Cajar dijo que espera que el turismo pueda traer oportunidades para los jóvenes. “Sueño que haya trabajo, una fuente de turismo para que la juventud no se vaya, puedan quedarse aquí en lo suyo,” dijo. Centeno, por su parte, sueña con volver a tener una Casayeta feliz y un pueblo unido. “Una escuela abierta o por lo menos la capacitación de más de dos o tres personas en el pueblo [que sepan] de primeros auxilios”, añadió. Pinto aseguró que tienen más de 30 años peleando, y que, si hay que pelear 30 más, lo van a hacer. Dejar de gritar al viento “La lucha tiene más de 30 años”, dijo Centeno. “En estos últimos cinco años aproximadamente que hemos tenido el apoyo de la parte internacional se ve una diferencia, al fin alguien nos está escuchando. Por lo menos ya sentimos que no estamos gritando al viento”. Centeno se refiere al apoyo y acompañamiento de ONU Derechos Humanos, así como el hecho de que el caso de estas islas llegó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2024, gracias a las quejas interpuestas por residentes quienes argumentaron una apropiación ilegal de sus territorios, despojo y exclusión. En respuesta a esta queja, la CIDH celebró una audiencia para revisar la situación de la población afrodescendiente en las Islas Casaya, Casayeta y Bolaño. Este proceso fue ampliamente apoyado por la Defensoría del Pueblo de Panamá, quien también realizó visitas a la zona para documentar la situación y aportar información. “Desde el primer momento, ONU Derechos Humanos ha acompañado a la comunidad en su esfuerzo por defender sus derechos”, explicó Andrés Sánchez Thorin, Representante de ONU Derechos Humanos en América Central. “En estrecha coordinación con la Defensoría del Pueblo, la Oficina ha monitoreado de forma constante la condición de la comunidad, impulsado procesos de fortalecimiento de capacidades y brindado herramientas particularmente para el uso de la norma y de mecanismos internacionales de protección”, añadió. ONU Derechos Humanos también ha facilitado que las familias afectadas sean escuchadas en espacios nacionales e internacionales. Pinto destacó este respaldo. “Le agradecemos a la Oficina del Alto Comisionado que desde el primer día que abrió sus puertas, nos atendieron sin tener cita y de ahí para adelante siempre nos ha atendido”, dijo Pinto. “ONU Derechos Humanos nos ha ayudado demasiado. Anteriormente no nos escuchaba nadie, pero con ONU Derechos Humanos sí hemos tenido bastante apoyo”. Cajar coincidió con Pinto y añadió que también el apoyo de la Defensoría del Pueblo de Panamá les da esperanza de que las autoridades pongan atención a su situación. Sánchez Thorin destacó que este acompañamiento sostenido ha contribuido a avances concretos. “La Defensoría del Pueblo ha emitido resoluciones que documentan violaciones de derechos humanos, se han abierto expedientes en distintas instituciones estatales y se ha logrado la reversión de tierras”, explicó. Añadió que, a pesar de ello, persisten desafíos relacionados con la titulación de la tierra, así como con el acceso adecuado a servicios básicos como agua, salud, educación, esenciales para una vida digna. La situación en las Islas Casaya, Casayeta y Bolaño muestra cómo la defensa de los derechos humanos es inseparable de la defensa de la vida misma, dijo el representante. “Las familias en estas islas encarnan la resiliencia de quienes exigen lo esencial: vivir con dignidad, en paz y con esperanza”. — Andrés Sánchez Thorin, Representante de ONU Derechos Humanos en América Central Sánchez Thorin añadió que la lucha de las familias nos recuerda que los derechos humanos no son aspiraciones abstractas sino la base de una convivencia justa. Para ONU Derechos Humanos, acompañar a la comunidad en este proceso significa contribuir a que los derechos humanos se conviertan en una realidad cotidiana para todas las personas. “¿Qué queremos nosotros? Que se nos escuche y que se retrotraiga esos títulos espurios, para que nuestros hijos, nietos y familiares regresen nuevamente aquí a la isla”, concluyó Pinto. Cronología reciente de la situación en las islas Casaya, Casayeta y Bolaño 2022: la Defensoría del Pueblo abrió expediente oficial por violación de derechos humanos. 2023: el Ministerio de Economía y Finanzas se sumó como querellante a la investigación contra el Consejo Municipal de Balboa.2024: la Defensoría constató nuevamente las vulneraciones durante una inspección en las islas. 2025: se iniciaron los trámites para titular algunas de las tierras según los censos de 1994 y 1997, pero la mayoría de las familias no puede costear los planos exigidos. Las autoridades proponen concesiones por 90 años en lugar de la titulación definitiva que reconoce su derecho posesorio.
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Historia
28 julio 2025
Día de la Gastronomía Sostenible: Llevando la televisión más allá de lo tradicional a través de sabores auténticos, la cocina responsable y la economía circular.
A pesar de la era digital y la rápida digestión de contenido que nos brindan las redes sociales, los medios tradicionales aún juegan un rol relevante para el panameño, más aún si hablamos de programas de televisión estilo morning show, quienes han estructurado estos espacios en vivo creando una cercanía con sus televidentes a través de sus presentadores y sus particulares dinámicas. En el marco del proyecto “Transformación Sostenible de los Mercados Municipales: Economía Circular y Residuos Cero”, financiado por el Joint SDG Fund , implementado por el PNUD y la FAO con el apoyo de la Oficina de la Coordinación Residente, conmemoramos el Día de la Gastronomía Sostenible el pasado 17 de junio. Para esta actividad, se logró sacar la televisión de la caja tradicional al Mercado Municipal de San Felipe Neri, donde los más de 400,000 televidentes a nivel nacional tuvieron la oportunidad de conocer el para la transformación de los mercados municipales y a su vez, fieles clientes del mercado lograron degustar de platillos autóctonos de Panamá. Para esta propuesta gastronómica, se utilizaron productos que de otro modo hubieran acabado en la basura, como por ejemplo las cascaras de plátano utilizados para preparar una novedosa versión para reemplazar la tradicional “ropa vieja” hecha de carne de res mechada, y que fue degustado por más de 400 personas que visitaron el mercado. "Este es un proyecto que apoya a Panamá a acelerar los Objetivos de Desarrollo Sostenible a través de importantes alianzas. Un pequeño fondo que logra atraer al sector privado, centros de investigación como el Smithsnonian, al Ministerio de Desarrollo Agropecuario, a la Alcaldía de Panamá y a organizaciones culturales, demostrando cómo la innovación y la sostenibilidad se logra con desperdicio cero de frutas y verduras", así lo afirma Ana Patricia Graça, Coordinadora Residente de ONU Panamá quien, con su liderazgo, ha puesto un importante esfuerzo para llevar hacia adelante esta propuesta creativa. Este proyecto busca revolucionar la gestión de residuos y fomentar prácticas de economía circular en los mercados municipales de Ciudad de Panamá, contribuyendo significativamente al desarrollo sostenible. Mediante la implementación de sistemas avanzados de gestión de residuos orgánicos y programas de rescate de alimentos, la iniciativa tiene como objetivo una reducción del 10% de los residuos enviados a vertederos y una producción mensual de 150 kilos de compost. Esto apoya directamente el ODS 12 (Producción y Consumo Responsables) y el ODS 2 (Hambre Cero). La iniciativa de transformar los mercados municipales es definitivamente una apuesta a los productores y a los consumidores, sumando actores esenciales creando así un ecosistema de cambios de comportamientos importantes para el desarrollo sostenible.
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Historia
21 diciembre 2023
Cinco años de alianzas para la asistencia humanitaria
Muy cerca del estrecho que marca la división entre América del Sur y del Norte se encuentra el Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria (CLRAH), punto de conexión que por cinco años ha facilitado operaciones de asistencia humanitaria desde y hacia Panamá.
Por su posición geoestratégica, el Centro Logístico se ha consagrado como un ‘’Hub Humanitario’’ para las Américas. La ubicación del Hub permite la rápida acción y atención a situaciones de emergencia, especialmente en la región de América Latina y el Caribe, con el fin de salvar y proteger vidas, así como auxiliar a personas afectadas por desastres o emergencias y atender sus necesidades básicas.
Coordinar asistencia humanitaria en situaciones de emergencia requiere un esfuerzo de grandes proporciones. Desde la infraestructura que almacena la carga humanitaria, hasta la coordinación del personal humanitario que las atiende. Todo ello conlleva esfuerzos conjuntos entre diversos actores, nacionales e internacionales, para facilitar una respuesta eficiente y efectiva ante eventos catastróficos.
La confluencia de distintos organismos en el centro logístico durante 5 años ha permitido aumentar el volumen de carga en la respuesta humanitaria a la región.
Un centro con estas características requería una planificación sólida, es por ello que desde la concepción del proyecto se estimaron aspectos técnicos que aseguraron una infraestructura resiliente y sostenible, que garantizara facilidad y una ejecución ininterrumpida de operaciones humanitarias. La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) ha sido un socio estratégico del Hub Humanitario en este aspecto. Actualmente apoya asegurando la fluidez de las operaciones y procesos en las instalaciones. Más de 400 toneladas de carga internacional se movilizaron a través del Hub en el primer semestre del 2023.
El Depósito de Respuesta Humanitaria de las Naciones Unidas (UNHRD), con sede en el Hub, movilizó carga humanitaria internacional valorada en USD 1,4 millones. Otras organizaciones también son usuarias del Hub Humanitario. La Federación Internacional de la Cruz Roja (IFRC) ha movilizado carga humanitaria a 18 países de América Latina y el Caribe, tan solo en la primera mitad del año.
En el plano nacional, la Bodega Humanitaria de la República de Panamá, administrada por el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC); hasta junio de este año gestionó 1.729 kilos de carga humanitaria, movilizadas a nivel nacional para distintas provincias; beneficiando a 115 familias afectadas por inundaciones, deslizamientos de tierra, caídas de árboles y otros desastres naturales.
El Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria se ha convertido en un punto de conexión para la cooperación nacional e internacional, tomando especial relevancia durante la pandemia por COVID–19; aportando al avance de la Agenda 2030 en el país. De esta forma, el Hub ha contribuido al avance del Objetivo de Desarrollo Sostenible 17 (ODS17): ‘’Alianzas para lograr los objetivos’’; que es, a su vez, el cuarto ODS mayormente impactado por el trabajo de las Naciones Unidas en Panamá.
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Comunicado de prensa
29 julio 2026
Las nuevas infecciones por VIH aumentan en América Latina mientras el financiamiento global disminuye
RIO DE JANEIRO/GINEBRA, 29 de julio de 2026— Un informe especial presentado por ONUSIDA con motivo de la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida, que se celebra en Río de Janeiro (Brasil) del 27 al 31 de julio, muestra que las reducciones de la financiación internacional y los recortes en los servicios de prevención del VIH y en los servicios comunitarios corren el riesgo de provocar un resurgimiento de la epidemia.En América Latina y el Caribe, la epidemia presenta realidades contrastantes. En el Caribe, el número de personas que adquirieron el VIH se redujo un 30% y las muertes relacionadas con el sida disminuyeron un 65% entre 2010 y 2025, con siete países registrando reducciones en nuevas infecciones. En América Latina, en cambio, las nuevas infecciones aumentaron un 25% desde 2010 - aunque las muertes disminuyeron en la región y cinco países redujeron significativamente las nuevas infecciones. "La región necesita voluntad política decidida, que los presupuestos para el VIH sean sostenibles, y que los compromisos se transformen en financiación para los programas de prevención y liderazgo comunitario. Los países de nuestra región que han progresado nos muestran lo que es posible convirtiendo ese compromiso en acción", señaló Luisa Cabal, directora regional de ONUSIDA para América Latina y el Caribe.En América Latina, tres de cada cuatro nuevas infecciones ocurren entre hombres. Entre los jóvenes el panorama está dividido: las nuevas infecciones disminuyeron un 12% entre mujeres jóvenes; pero aumentaron un 16% entre hombres jóvenes. Las muertes relacionadas con el sida muestran una brecha de género, con una reducción del 46% entre hombres frente a un 23% entre mujeres entre 2010 y 2025. Esta tendencia constituye una señal clara de la necesidad de acelerar los esfuerzos en prevención combinada del VIH, ampliar el acceso a opciones como la PrEP, fortalecer el diagnóstico oportuno, mejorar la vinculación a la atención y el acceso sostenido al tratamiento antirretroviral. “A pesar de las innovaciones anunciadas como herramientas de prevención esenciales para acelerar la respuesta, gran parte de los países de la región han quedado excluidos de las licencias voluntarias que posibilitarían un mayor acceso para las personas que lo necesitan. Esto es simplemente una injusticia y es inaceptable”, afirmó Cabal.La financiación internacional para el VIH se redujo en más de 1500 millones de dólares, de 8800 millones en 2024 a 7300 millones en 2025 - una reducción del 18% y el nivel más bajo en casi dos décadas, tras una caída del 23% en la asistencia oficial para el desarrollo a nivel mundial. En América Latina y el Caribe, donde varios países están en transición y dejarán de recibir apoyo de donantes externos, es imprescindible garantizar que esta transición sea eficaz y ponga a las personas en el centro."En un contexto de disrupción de la arquitectura de la salud global es imperativo centrar la respuesta al VIH en cuatro acciones clave para traducir el compromiso político en medidas concretas: asegurar la sostenibilidad de la respuesta, consagrar el acceso equitativo a innovaciones en prevención, apoyar el liderazgo comunitario, y combatir el estigma y la discriminación. Estas últimas son las mayores barreras que impiden el disfrute del derecho a la salud”, dijo Cabal. En un momento de desafíos, en junio de 2026, 149 Estados Miembros de las Naciones Unidas en la Asamblea General adoptaron una Declaración Política sobre el VIH y el sida. Esta declaración supone la confirmación política de los compromisos de los Estados Miembros con nuestra hoja de ruta hasta 2030: la Estrategia Mundial contra el Sida 2026-2031. La declaración política cuenta con metas como alcanzar 40 millones de personas en tratamiento y 20 millones de personas con acceso a la prevención basada en antirretrovirales para el 2030. Las metas también incluyen que menos del 10% de las personas que viven con el VIH o que corren riesgo de contraerlo experimenten estigma y discriminación, que menos del 10% de las mujeres y las niñas y de las personas que viven con el VIH o que corren riesgo de contraerlo experimenten desigualdad de género y violencia, y que menos del 10% de los países tengan entornos legales y normativos punitivos que nieguen o limiten el acceso a los servicios de VIH. Si se cumplieran plenamente, los compromisos evitarían 3,2 millones de nuevas infecciones por el VIH y 1,3 millones de muertes relacionadas con el sida adicionales de aquí a 2030. Las cifras del nuevo informe de ONUSIDA muestran que los esfuerzos de la región deben ser renovados para alcanzar las metas ambiciosas de la Declaración Política. “La evidencia es clara: los países que protegen los derechos humanos logran mejores resultados en materia de VIH. Pero en un momento de fragilidad donde están en riesgo los avances es esencial redoblar el compromiso político, acelerar nuestras acciones y afianzar las alianzas. Ejemplo de ello es la recientemente lanzada Alianza Regional para la Eliminación del VIH en América Latina y el Caribe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desde ONUSIDA estamos comprometidos con esta iniciativa para avanzar en el acceso equitativo y lograr la eliminación del VIH hacia el 2030”, finalizó Cabal. LINK AL REPORTE: Informe especial de ONUSIDA "Unidos para poner fin al sida" ContactoONUSIDA LAC | Magdalena Provis | provisramirezm@unaids.org | +1 705 933 6852ONUSIDA LAC | Josué Valera | valeraj@unaids.org | communications@unaids.org | +51 930 291 586 ONUSIDAEl Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) lidera e inspira al mundo para alcanzar su visión compartida de cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el SIDA. ONUSIDA aúna los esfuerzos de 11 organizaciones de las Naciones Unidas —ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, ONUDD, ONU Mujeres, OIT, UNESCO, OMS y el Banco Mundial— y trabaja en estrecha colaboración con socios globales y nacionales para poner fin a la epidemia del SIDA para 2030, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Obtén más información en unaids.org y síguenos en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.
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Comunicado de prensa
20 noviembre 2025
La UNESCO premia proyectos destacados de educación para el desarrollo sostenible en Benín, Brasil y Panamá
Los tres galardonados fueron seleccionados entre 120 candidaturas presentadas por los Estados Miembros de la UNESCO y organizaciones que colaboran oficialmente con la Organización. Un jurado internacional independiente compuesto por cinco especialistas del ámbito de la Educación para el Desarrollo Sostenible reconoció las tres iniciativas por su excelencia en la promoción de la sostenibilidad mediante la educación y la participación comunitaria. Los galardonados de la edición de 2025 representan diversos contextos y enfoques educativos, desde la conservación del patrimonio cultural y el consumo sostenible hasta la restauración del medioambiente liderada por jóvenes. Los tres galardonados demuestran el poder de la educación para transformar las sociedades y reforzar la resiliencia ante el cambio climático.Cada galardonado recibió un premio de un monto de 50 000 dólares estadounidenses durante una ceremonia celebrada en la sede de la UNESCO en París el 20 de noviembre de 2025.Fundación Pro Eco Azuero – Iniciativa Escuela Mono Araña: Reforestación y educación ambiental lideradas por jóvenes – PanamáImplementada desde 2010, la “Iniciativa Escuela Mono Araña”, liderada por la Fundación Pro Eco Azuero, fomenta la gestión ambiental y la restauración de ecosistemas en las regiones rurales de Panamá. Su plan de estudios integra temas como la regeneración forestal, la conservación de especies y el cambio climático mediante el aprendizaje práctico y experiencial.El proyecto llega a 32 escuelas y a más de 2 700 niños cada año, formando a una nueva generación de líderes medioambientales. También empodera a las mujeres mediante la creación de bancos de semillas y viveros dirigidos por mujeres rurales.El jurado elogió la iniciativa como un modelo holístico y sostenible para el cambio cultural a largo plazo. Al combinar la educación formal y no formal, integrar el monitoreo ecológico e implementar un sistema de mentorías para jóvenes, el proyecto refuerza los valores relativos al medioambiente y el liderazgo desde una edad temprana. Instituto Akatu – Edukatu: Repensar el consumo mediante una plataforma educativa – BrasilEl Instituto Akatu dio inicio en 2013 a la iniciativa Edukatu, una plataforma educativa interactiva que promueve el consumo consciente y los modos de vida sostenibles. Al involucrar a escuelas de todo Brasil, proporciona actividades prácticas, materiales lúdicos en línea y desafíos colaborativos que empoderan a los jóvenes para que reconsideren sus hábitos y sean capaces de crear conjuntamente soluciones sostenibles. La plataforma ha llegado a 9 000 escuelas, ha formado a 19 000 docentes y ha involucrado a cientos de miles de estudiantes en todo el país.El jurado reconoció a Edukatu por su modelo innovador de aprendizaje, que combina recursos educativos abiertos con acciones en el mundo real. Su amplio alcance en todo el país promueve el intercambio de conocimientos, la competencia sana y la participación de la comunidad, al tiempo que garantiza la accesibilidad para las escuelas de regiones desfavorecidas.La cultura en el corazón del desarrollo (Culture Au Cœur du Développement - CACD-ONG): Preservar el patrimonio forestal y la resiliencia climática – BenínEl proyecto “Restauración y gestión innovadora del bosque sagrado de Ookpo en Pobè” se puso en marcha en 2019 en Benín. Su objetivo es preservar el significado cultural y espiritual del bosque sagrado de Ookpo, dedicado a la deidad Ondo (Oranyan), mediante la conservación, el ecoturismo y la educación sobre las cuestiones relativas al patrimonio.El proyecto ofrece un modelo transformador de Educación para el Desarrollo Sostenible arraigado en el patrimonio cultural, que combina los conocimientos tradicionales con campañas digitales con miras a involucrar a las comunidades en la protección y promoción de los bosques sagrados.El jurado elogió la sobresaliente contribución del proyecto a la transformación de las comunidades locales gracias a su eficaz combinación de revitalización cultural, innovación digital y desarrollo económico basado en la naturaleza. Sus beneficios para toda la comunidad, entre los que se incluyen la conservación del medioambiente, el empoderamiento de los jóvenes y la creación de empleos, sientan bases sólidas para una transformación social a largo plazo.Los otros finalistas fueron:Benemérita Escuela Normal Veracruzana “Enrique C. Rébsamen” - México
Por el proyecto: Una escuela que enseña viviendo: conocimiento, acción y comunidad para otro mundo posibleReserva de Biosfera Cape Winelands - Sudáfrica
Por el proyecto: Educación en movimiento: STEAM-Y: Impulsando el cambio - Educación ecológica móvil para un futuro sostenibleEscuela Primaria Gnégnéogo - Burkina Faso
Por el proyecto: Por mi huerto escolar, me comprometoFundación Green Growth Asia - Malasia
Por el proyecto: Eco-Escuelas Malasia: Empoderando a los jóvenes en una nación sostenibleInstituto Nacional de Investigación y Análisis Físico-Químico – INRAP - Túnez
Por el proyecto: De residuo a valor: Transformando los subproductos agroalimentarios en bioplásticos sosteniblesFundación Pulmuone - República de Corea
Por el proyecto: Programa de Educación para Ciudadanos de la Tierra
Por el proyecto: Una escuela que enseña viviendo: conocimiento, acción y comunidad para otro mundo posibleReserva de Biosfera Cape Winelands - Sudáfrica
Por el proyecto: Educación en movimiento: STEAM-Y: Impulsando el cambio - Educación ecológica móvil para un futuro sostenibleEscuela Primaria Gnégnéogo - Burkina Faso
Por el proyecto: Por mi huerto escolar, me comprometoFundación Green Growth Asia - Malasia
Por el proyecto: Eco-Escuelas Malasia: Empoderando a los jóvenes en una nación sostenibleInstituto Nacional de Investigación y Análisis Físico-Químico – INRAP - Túnez
Por el proyecto: De residuo a valor: Transformando los subproductos agroalimentarios en bioplásticos sosteniblesFundación Pulmuone - República de Corea
Por el proyecto: Programa de Educación para Ciudadanos de la Tierra
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Comunicado de prensa
02 octubre 2025
El FIDA nombra a Rocío Medina Bolívar como nueva Directora Regional para América Latina y el Caribe
Ciudad de Panamá, 25 de septiembre de 2025. El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola de las Naciones Unidas (FIDA) anunció el nombramiento de la peruana Rocío Medina Bolívar, experta en financiamiento internacional para el desarrollo, como nueva Directora Regional de la División de América Latina y el Caribe, con sede en la Ciudad de Panamá.Con su nombramiento, el FIDA reafirma el compromiso de promover las finanzas para el desarrollo y ampliar las inversiones en la población rural de América Latina y el Caribe. Medina Bolívar asume el liderazgo de una cartera de 26 proyectos en 14 países, con una inversión total de 2 500 millones de dólares estadounidenses, incluyendo recursos del FIDA y otros cofinanciadores.“Medina Bolívar cuenta con una reconocida trayectoria en la financiación internacional para el desarrollo. Su liderazgo, visión intersectorial y experiencia en soluciones financieras innovadoras serán fundamentales para impulsar el desarrollo rural de América Latina y el Caribe”, afirmó Álvaro Lario, Presidente del FIDA.“Asumir esta responsabilidad es un honor y una oportunidad única para trabajar junto a las comunidades rurales de nuestra región. Los pequeños productores son actores estratégicos para responder a desafíos globales como el hambre, la inseguridad alimentaria, la pobreza y el cambio climático”, dijo Medina Bolívar. La nueva Directora Regional del FIDA subrayó la gran capacidad de producción de alimentos de América Latina y el Caribe. Pese a haber reducido los niveles de malnutrición tras el retroceso debido a la pandemia, la región aún enfrenta importantes desafíos: cerca de 34 millones de personas padecen hambre —alrededor de un 5% de la población— mientras persisten marcadas desigualdades de ingreso, género y territoriales. Al mismo tiempo, la elevada exposición al cambio climático afecta a las zonas rurales y a la producción agrícola.Para abordar estos retos, el FIDA trabaja en estrecha colaboración con gobiernos, otras instituciones financieras, las comunidades rurales y el sector privado. A través de su cartera de inversiones, el Fondo financia proyectos que promueven el desarrollo de las zonas rurales mediante el aumento de la productividad, la conexión de los pequeños productores con los mercados, la adopción de prácticas agrícolas sostenibles, la adaptación climática y la incorporación de grupos de población vulnerables en las cadenas de valor, entre otras actuaciones. Un puente entre el sector público y el privadoLa nueva Directora Regional del FIDA cuenta con amplia experiencia en gestión y estructuración de programas con el sector público, el sector privado y asociaciones público-privadas, cubriendo áreas como energía, transporte, agua y saneamiento, educación, agricultura y transformación digital. También ha liderado iniciativas orientadas a fortalecer las pequeñas y medianas empresas y promover su acceso a financiamiento.Medina Bolívar es licenciada en Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú y tiene una Maestría en Derecho de la Universidad de Harvard. Antes de incorporarse al FIDA, estuvo vinculada durante más de dos décadas al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde ocupó diversas posiciones de alta responsabilidad, como Gerente País en Belice, Panamá, Trinidad y Tobago y Venezuela, además de haber sido asesora senior en la Vicepresidencia de Países y en el Departamento de Países del Grupo Andino. Contactos de prensa:Centroamérica, México y Caribe: Roberto González Jiménez | r.gonzalezjimenez@ifad.org |Sudamérica: Ana Lucía Llerena | a.llerenavargas@ifad.orgSiga al FIDA en Facebook, Instagram, LinkedIn, TikTok, X, YouTubeSiga al FIDA en X en América Latina y el Caribe-------------------------------------------------------------------------------------------------Comunicado de Prensa n.º: FIDA/69/2025El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura. El Fondo invierte en la población rural y, al empoderar a estas personas, las ayuda a reducir la pobreza, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fortalecer su resiliencia. Desde 1978, hemos destinado más de 25 000 millones de dólares estadounidenses en donaciones y préstamos a bajo interés para financiar proyectos en países en desarrollo.En nuestra fototeca puede explorar y descargar una amplia selección de fotografías que muestran la labor del FIDA en las comunidades rurales.
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Comunicado de prensa
30 septiembre 2025
Panamá y la ONU consolidan su alianza estratégica con un nuevo marco de cooperación para el desarrollo sostenible hasta 2030
Ciudad de Panamá, 30 de Septiembre de 2025. El Gobierno de Panamá y el Sistema de las Naciones Unidas reafirmaron su compromiso con el desarrollo sostenible, justo e inclusivo mediante la firma del Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible 2026–2030, presentado este 2 de octubre en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. El Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible 2026–2030, reconoce que Panamá ha logrado importantes avances en crecimiento económico y desarrollo institucional, consolidándose como un país con una fuerte vocación logística, financiera y ambiental. Sin embargo, persisten desafíos estructurales que limitan el ejercicio pleno de derechos de amplios sectores de la población. La concentración del ingreso, la informalidad laboral, las disparidades territoriales y la exclusión de grupos vulnerables y marginados requieren respuestas integrales y sostenidas. Ante esta realidad, el Marco de Cooperación 2026–2030 propone una estrategia centrada en tres prioridades estratégicas interrelacionadas: una transformación económica justa y sostenible con trabajo decente, servicios sociales básicos de calidad, accesibles e inclusivos, y una gobernanza democrática fortalecida, con instituciones eficaces y centradas en las personas. Transición económica con inclusión y sostenibilidad. El primer resultado del Marco se orienta hacia la promoción de modelos productivos más sostenibles, resilientes e inclusivos. Panamá, uno de los pocos países del mundo reconocidos como carbono negativo, cuenta con ventajas estratégicas como su cobertura forestal superior y su compromiso con la transición energética y la bioeconomía. Este resultado busca fomentar la creación de empleo digno, inclusión de mujeres y jóvenes, mediante el fortalecimiento de la economía local, agricultura familiar y cadenas de valor sostenibles. Asimismo, se priorizan las energías limpias, el turismo sostenible, la economía circular y digital, reduciendo la huella ambiental, generando resiliencia frente al cambio climático y ampliando las oportunidades para las poblaciones más rezagadas. La inversión en capital humano será clave en el impulso de programas de formación técnica, capacitación laboral y acceso a tecnología, con enfoque territorial e intercultural, asegurando que las transiciones verdes y digitales sean oportunidades reales para todas las personas, sin dejar a nadie atrás. Servicios sociales como base de la equidad. El segundo resultado del Marco impulsará el acceso universal, equitativo y sostenido a servicios sociales básicos de calidad —salud, educación, agua, nutrición, protección social y cuidados—, con enfoque de derechos humanos, género, ciclo de vida y pertinencia cultural. Para responder a desafíos estructurales que afectan de manera desproporcionada a niñas, niños, adolescentes, mujeres, pueblos indígenas, personas mayores, personas con discapacidad, afrodescendientes, personas LGBTIQ+, migrantes, refugiadas y solicitantes de la condición de refugiado. En los territorios indígenas, por ejemplo, la pobreza multidimensional infantil afecta a nueve de cada diez niños y la desnutrición crónica a cuatro de cada diez. También se promoverán sistemas integrales de atención en salud y educación, con atención primaria fortalecida, salud materna y neonatal, educación sexual integral y programas para reducir el abandono escolar. Además, se dará impulso al sistema de cuidados, clave para avanzar en igualdad de género y aliviar las cargas desproporcionadas que enfrentan las mujeres en el trabajo no remunerado. El fortalecimiento institucional será central porque se apoyará la planificación, presupuestación y monitoreo de políticas sociales con enfoque de género, derechos humanos y diversidad, así como la mejora de registros únicos y sistemas de información que permitan llegar efectivamente a quienes más lo necesitan. Gobernanza democrática y Estado al servicio de las personas. El tercer resultado se enfoca en fortalecer las capacidades del Estado para garantizar una gobernanza transparente, eficiente y participativa, capaz de garantizar el acceso equitativo a la justicia, prevenir la violencia y promover cohesión social. De igual manera se promoverá que las instituciones públicas —desde el nivel nacional hasta el local— sean más inclusivas, digitales, sensibles al territorio y a las necesidades reales de la población. Se fortalecerán marcos normativos, estrategias de modernización, mecanismos de participación ciudadana y uso de datos para una toma de decisiones basada en evidencia. Este resultado reconoce el valor de una ciudadanía activa y empoderada. Por ello, se impulsará la participación efectiva de mujeres, juventudes, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y otros grupos excluidos en los espacios de planificación y evaluación de políticas públicas. También se priorizarán acciones para garantizar una respuesta institucional eficaz ante la violencia de género, la trata de personas y otras formas de discriminación. Una construcción colectiva, con todas las voces. La formulación del Marco de Cooperación fue un proceso amplio, consultivo e inclusivo, desarrollado entre febrero y abril de 2025, que involucró a más de 200 personas de distintos sectores entre representantes del Estado, pueblos indígenas, juventudes, sector privado, sociedad civil, academia, organismos internacionales y comunidad diplomática. La consulta nacional incluyó a los territorios indígenas del país en espacios conjuntos de cocreación con el Gobierno y el Sistema de Naciones Unidas, marcando un hito en la construcción de políticas públicas con enfoque intercultural. Este enfoque participativo permitió no solo escuchar, sino incorporar activamente las prioridades, saberes y propuestas de quienes han estado al margen de la dinámica del desarrollo. Alianzas y financiamiento para transformar. La implementación del Marco estará guiada por una estructura de gobernanza conjunta, liderada por un Comité Directivo copresidido por la Cancillería y la Coordinación Residente del Sistema ONU. También, se conformarán Grupos de Prioridad Estratégica coliderados por ministerios y agencias de las Naciones Unidas. En materia financiera, se contará con un Marco Plurianual de Financiamiento que permitirá movilizar recursos de forma integrada y estratégica, alineando fondos públicos, privados y de la cooperación internacional. Se fortalecerán alianzas con organismos financieros como el Banco Mundial, Corporación Andina de Fomento (CAF - Banco de Desarrollo de América Latina), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros, y se promoverán los instrumentos innovadores de financiamiento climático y mixto. Este nuevo ciclo de cooperación se alinea con los compromisos internacionales asumidos por Panamá en el marco de la Agenda 2030 y el Pacto del Futuro. Más allá de los compromisos técnicos, representa una oportunidad histórica para avanzar hacia una prosperidad equitativa, resiliente y sostenible, donde todas las personas —en especial las que se están quedando atrás— puedan ejercer plenamente sus derechos y participar activamente en la construcción del país que sueñan. Con este nuevo Marco de Cooperación, Panamá y las Naciones Unidas, reafirman su compromiso compartido de construir una sociedad más equitativa y resiliente. Más allá de los compromisos en papel, el verdadero desafío será traducir esta mirada al futuro en resultados tangibles que mejoren la vida de las personas, especialmente de quienes más lo necesitan.
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Comunicado de prensa
20 agosto 2025
El PNUD lanza campaña en Panamá para promover la corresponsabilidad en los cuidados
Ciudad de Panamá, 20 de agosto de 2025.- El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) lanzó en Panamá la campaña “Cuidar no es solo cosa de mujeres”, una iniciativa que busca generar conciencia sobre la importancia de los cuidados como una responsabilidad compartida entre mujeres, hombres, el Estado, las empresas y la sociedad en general.En Panamá, las tareas de cuidado siguen recayendo principalmente en las mujeres, lo que limita sus oportunidades laborales y económicas. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo, las mujeres panameñas dedican, en promedio, tres veces más tiempo que los hombres a labores de cuidado no remuneradas. Dicha carga puede ser aún mayor en contextos con normas sociales de género más rígidas. Esta realidad impacta directamente a más de 720 mil personas —aproximadamente el 18% de la población— que requieren algún tipo de cuidado, incluyendo un 4.26 % que vive con alguna discapacidad.En los últimos años, el país ha avanzado en el fortalecimiento de su sistema de cuidados, destacando la creación de centros de atención para personas dependientes y la promulgación de la Ley 431 del 25 de abril de 2024, que establece el Sistema Nacional de Cuidados. Estos avances reflejan un compromiso creciente con la construcción de un modelo más equitativo e inclusivo.La campaña forma parte de una alianza público-privada que incluye a McCann Panamá, Stratego, Be Brave (Super Mamás), el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de la Mujer y la Iniciativa por la Paridad de Género, y utiliza herramientas audiovisuales para visibilizar la realidad de miles de mujeres y contribuir a transformar la percepción social sobre el cuidado.“Esta campaña busca normalizar la participación de los hombres en el trabajo de cuidados como un paso fundamental hacia la igualdad. Pero también es una invitación a la acción colectiva: a diseñar políticas públicas, ofrecer servicios accesibles y construir redes de apoyo,” señaló la Dra. Bettina Woll de Montenachdel Representante del PNUD en Panamá. Invertir en sistemas de cuidado no solo reduce desigualdades, sino que genera beneficios económicos tangibles. Según estimaciones del PNUD, una inversión sostenida en cuidados podría representar un 4.60% del PIB para 2030, generar más de 248 mil empleos (el 82 % ocupados por mujeres) y reducir la brecha de género en empleo y salarios.“La inversión en cuidados no es solo una cuestión de justicia social, sino una estrategia económica clave para construir una sociedad más equitativa y próspera”, agregó la Dra. Woll.La campaña “Cuidar no es solo cosa de mujeres” también está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, al contribuir directamente a la igualdad de género (ODS 5), el trabajo decente (ODS 8), la reducción de desigualdades (ODS 10) y el bienestar social (ODS 3 y 4).Con esta iniciativa, el PNUD reafirma su compromiso con el desarrollo humano, la equidad de género y el impulso de políticas públicas que reconozcan y valoren el trabajo de cuidados como un pilar esencial para una sociedad más justa y resiliente. Sobre PNUD:Trabaja con 170 países y territorios, ayudando a erradicar la pobreza, reducir las desigualdades y la exclusión, así como a desarrollar la resiliencia para que las naciones puedan progresar. Como agencia de desarrollo de la ONU, desempeña un papel fundamental para ayudar a los países a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
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